Si observamos el mapa, podemos diferenciar claramente tres núcleos de esquí que, gracias a los remontes mecánicos y al ferrocarril, pueden unirse o convivir por separado. Por un lado tenemos el dominio esquiable de Mürren-Schilthorn-Lauterbrunnen, unido gracias a los teleféricos de Stechelberg y Grütschalp y al ferrocarril de la BLM, que ofrece un dominio esquiable de 53 km con 13 remontes. Destaca por su verticalidad el mítico descenso desde el Schilthorn hasta Mürren, más conocido a nivel internacional como laMürren Inferno.
Por otro lado tenemos el dominio de Grindelwald-First y el de Wengen-Männlichen, unidos a través de Männlichen y Kleine Scheidegg, que llegan hasta Eigergletscher. Ambos dominios ofrecen al esquiador 30 remontes y 160 km de pistas de todos los niveles, entre las que destaca la pista negra del Lauberhorn, descenso obligado dentro de la Copa del Mundo. Las tres zonas de esquí están unidas desde la cumbre del Schilthorn hasta First a través de la marca Jungfrauregion y ofrecen 45 remontes mecánicos y 214 km de pistas, con una capacidad de transporte de 45.000 esquiadores por hora.
El precio del forfait de un día para el dominio de Grindelwald-First-Männlichen-Wengen es de 45 € y el de dos días nos saldría por 80 €. Una semana nos costará 222 €. En Mürren-Schilthorn-Lauterbrunnen, el forfait de un día cuesta 45 € y el de dos días 79 €. Si esquiamos una semana pagaremos 208 €. Los precios se reducen sensiblemente si esquiamos media jornada. Existe un forfait conjunto para toda la Jungfrauregion, como mínimo para dos días, con un precio de 93 €. Una semana entera nos costará 249 €, esquiando desde First hasta el Schilthorn. Los niños menores de 6 años esquían gratis y entre 6 y 16 sólo pagan la mitad. Los mayores de 62 años y los jóvenes de entre 16 y 19 años tienen precios especiales.
Como novedades a tener en cuenta, a finales de 2010 se incrementó el número de cabinas que suben hasta First, se ha mejorado el aspecto de su web, se ha incluido en el forfait para los tres dominios el descenso en el First Flyer (la enorme tirolina entre First y Schreckfeld) y se ha incrementado la producción de nieve en Arvengarten-Brandegg-Holenstein y Grund. También se ha mejorado la oferta de catering y restauración en Birg (a los pies del Schilthorn) y en toda la zona de First. Los amantes del esquí de verano disponen de una pista en el Jungfraujoch que saciará su sed de esquí durante los meses más calurosos del año, y los más pequeños podrán deslizarse en trineo o dar un paseo en un trineo tirado por perros a los pies del Mönch y la Jungfrau.
Más allá de la Jungfrauregion, en invierno Beatenberg, a pocos minutos de Interlaken, ofrece diez pistas de nivel fácil-intermedio, ideales para iniciarse en la práctica del esquí. La estación es muy familiar y gracias al funicular y el telecabina se puede acceder con comodidad hasta la cumbre de Niederhorn, disfrutando de un impresionante paisaje blanco por encima del lago de Thun.
Algunas de las estaciones más inreresantes
El lago de Brienz no se queda atrás y cerca de Giessbach encontramos la pequeña estación de Axalp, con 18 km de pistas y 6 remontes. Aunque pueda parecer muy pequeña, ofrece un descenso de 639 m sobre el lago realmente espectacular.
Justo detrás del Brienzer Rothorn, en el cantón de Lucerna, encontramos la simpática estación de Sörenberg, que nos ofrece 50 km de pistas y 18 remontes.
Otra estación interesante, con buenas pistas y con un restaurante panorámico de diseño espectacular (Alpin Tower) es Meiringen (Haslital), que nos ofrece 21 pistas a menos de una hora de Interlaken, con 18 remontes que dan cobertura a 60 km de dominio esquiable.
En el Lötschental (Valais) encontramos una única estación de esquí alpino (en invierno puede recorrerse todo el valle con esquís de fondo). Wiler-Lauchernalp nos ofrece un interesante dominio esquiable con 33 km de pistas de todos los niveles y 7 remontes. La estación no es muy conocida, algo que se agradece a la hora de disfrutar de un ambiente único con todo el Lötschental a nuestros pies.
Sin salir del Valais, muy cerca de Brig y Naters encontramos la simpática estación de Belalp, con una interesante panorámica hacia el Alets- chgletscher. La estación cuenta con 60 km de pistas y 10 remontes mecánicos.
Muy cerca de Belalp, subiendo desde Brig por el valle del Ródano hacia Fiesch y el Furkapass, encontramos el Aletscharena, un espectacular dominio esquiable que engloba tres estaciones: Riederalp, Bettmeralp y Fiescheralp, siempre con el Aletschgles- tcher como telón de fondo. El Aletscharena ofrece 104 km de pistas, 32 remontes y dos terrazas panorámicas realmente espectaculares situadas en el Bettmerhorn (2.647 m) y el Eggishorn (2.869 m).
La Inferno Race
El 29 de enero de 1928, coincidiendo con los segundos Juegos Olímpicos de Invierno de Saint Moritz, cinco esquiadores británicos miembros del Kandahar Ski Club de Mürren (fundado el 30 de enero de 1924) decidieron organizar una carrera de esquí salvaje, al más puro estilo cross-country. Partiendo de un punto situado unos metros por debajo de la cumbre del Schilthorn (2.900 m), la carrera recorre- ría 15,8 km, pasando por el Schilthornhütte, Maulerhubel y Wintereg, y finalizando en Lauterbrunnen (795 m).
Los cinco ingleses Harold Mitchell, Anthony Knebworth, Pelham Maitland, Patsy Richardson y Bunny Ford, se convirtieron sin saberlo en los creadores de una de las carreras más espectaculares y famosas de los Alpes. A día de hoy la Inferno Race es la carrera de esquí amateur más larga del mundo y ha alcanzado tal grado de popularidad que se ha limitado la participación a 1.800 esquiadores (aproximadamente la mitad de los que suelen querer participar). El trazado de la carrera está abierto al público toda la temporada de esquí y ofrece un recorrido lleno de sorpresas, con zonas de gran desnivel y tramos llanos donde hay que acelerar en el descenso si no queremos remar. El recorrido de la Inferno Race (con un desnivel de 2.170 m) suele hacerse en unos 45 minutos. El ganador de la prueba suele emplear algo menos de 15 minutos.
El descenso del Lauberhorn
Con 4.455 m de longitud, un desnivel de 1.000 m, pasos como la Tête de Chien, el Kernen-S o el Wasserstation, el descenso del Lauberhorn destaca cada año como uno de los más espectaculares dentro del circuito de la Copa del Mundo. Un verdadero Parque Jurásico, según el campeón austriaco Hermann Maier. El descenso se efectúa por una pista negra espectacular que tiene su salida unos metros por debajo de Kleine Sheidegg, y su llegada, justo por encima de Wengen. Actualmente, Viktor Gertsch es el máximo responsable del descenso del Lauberhorn.
Parece que fue ayer pero ya han pasado más de 80 años del primer descenso. Recordar los inicios de la prueba supone para Viktor realizar un emotivo viaje al pasado:
«En 1930, mi padre, Ernst Gertsch, quería crear una competición entre los habitantes de la región y los esquiadores británicos que venían de vacaciones, con la intención de demostrar que los suizos esquiaban mejor que los ingleses».
Un objetivo que se cumplió, ya que los suizos ganaron 14 de las 15 primeras ediciones. Ernst Gertsch y Sir Arnold Lunn, del Kandahar Ski Club de Mürren, están considerados como los fundadores del esquí alpino de competición, nacido a raíz de una rivalidad amistosa entre Suiza y el Reino Unido. Viktor Gertsch cree que el descenso del Lauberhorn se ha convertido en algo más que una prueba de esquí y se muestra optimista de cara al futuro:
«Estamos en el calendario a largo plazo de la Federación Internacional de Esquí. Sería impensable disputar el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco en otro lugar que no fuera Mónaco. Lo mismo vale para el Lauberhorn».
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