En el acto, que tuvo lugar con motivo de la jornada mundial de la Ayuda Humanitaria, participó el director general de la sede de la ONU en Ginebra, Kassym-Jomart Tokayev, quien recordó que en los últimos diez años 1.860 empleados humanitarios han sido víctimas de incidentes en todo el mundo y 723 han sido asesinados.
Tokayev leyó un comunicado en nombre del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en el que recordó de manera especial a los trabajadores de la ONU que han perdido la vida este año en Afganistán y Haití.
"No ha pasado un año sin crisis humanitarias y, siempre que hay gente que necesita ayuda, hay hombres y mujeres que trabajan para paliar sus sufrimientos y devolverles la esperanza", indicó Ban en la nota.
El secretario general de la ONU subrayó la "valentía" y el "esfuerzo" de estas personas, que, "lejos de sus casas, trabajan muchas horas en difíciles condiciones".
"Con su trabajo contribuyen a mejorar la vida de las víctimas de conflictos o desastres naturales y nos recuerdan que todos formamos parte de una misma familia y que compartimos el sueño de un mundo en paz, en el que la gente pueda vivir en seguridad y con dignidad", señaló.
La jornada mundial de la Ayuda Humanitaria se estableció el 19 de agosto de hace tres años, fecha en la que en 2003 murieron 22 trabajadores de la ONU en un atentado en Bagdad.
Según datos de las Naciones Unidas, en los últimos diez años se han producido 933 incidentes contra personal humanitario, con un saldo de 723 muertos, 666 heridos y 471 secuestros, y con un notable incremento de estos casos en los últimos tiempos.
El número de víctimas de ataques contra personal humanitario pasó de 90 en 2001 a 172 en 2005, para alcanzar el récord de 278 en 2009.
El pasado año, la cifra bajo ligeramente hasta las 242 víctimas, 69 de las cuales murieron, 86 resultaron heridas y 87 fueron secuestradas.
De acuerdo con la ONU, los empleados locales son los que han pagado las consecuencias más graves, pues entre ellos hubo 1.525 víctimas entre 2001 y 2010, frente a las 335 registradas entre el personal humanitario expatriado.
De los 1.860 empleados humanitarios víctimas de ataques en los últimos diez años, 426 trabajaban para agencias dependientes de la ONU, 347 eran miembros de sociedades dependientes de la Cruz Roja o la Media Luna Roja y 68 eran empleados del Comité Internacional de la Cruz Roja.
EFE |