Pese a las difíciles condiciones económicas, los beneficios netos de SBB pasaron de 240 millones de euros a 257, animados por los ingresos conseguidos por ventas de terrenos.
El número de viajeros aumentó en 1,5 por ciento, situándose en 327,5 millones, aunque la demanda ha crecido a un ritmo menor que en años anteriores, y algunos pasajeros han optado por billetes de bajo coste. No obstante, los ingresos en la división de Viajeros han aumentado, situándose en 1.896 millones de euros, mientras que los beneficios netos aumentaron más de veintiséis millones de euros, para situarse en 195 millones de euros.
Subsidios
SBB Cargo registró una reducción en sus tráficos del 7 por ciento, situándose en 11.700 toneladas-kilómetro. Los ingresos por tráficos internacionales cayeron un 15 por ciento, y los ingresos procedentes de tráficos nacionales, un 9 por ciento. Los ingresos globales de explotación disminuyeron un 12,3 por ciento, y SBB Cargo registró unas pérdidas de 435 millones de euros, frente a la pérdida de 208 millones en 2008.
Los subsidios pagados a SBB han pasado de 863 a 1.860 millones de euros, incluidos los 104 millones del programa de estímulo económico del gobierno federal. En contraste con la mayor parte de los ferrocarriles europeos, SBB aumentó su plantilla un 0,6 por ciento durante 2009, que ahora se sitúa en 27.978 empleados.
Legislación especial
SBB afirma que necesitará invertir más de 40.000 millones de euros hasta 2050.
En los próximos diez años, se requerirá una inversión importante para satisfacer la demanda de viajeros prevista. Se dice que el sector público tendrá que aumentar su contribución al ferrocarril, pero la productividad debe también mejorarse continuamente para ofrecer los fondos necesarios para invertir. SBB también necesitará abordar su negativo flujo de caja libre y completar una reestructuración, por valor de 802 millones de euros, de su fondo de pensiones. Ambos asuntos requerirán la legislación de leyes especiales.
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