Por lo tanto, en Suiza, cuando sean las 2:00 de la madrugada del domingo se pasará a ser las 3:00, con lo que la diferencia con el horario GMT, que marca el Meridiano de Greenwich será de dos horas en vez de una.
El cambio de horario, que se efectúa dos veces al año, está regulado por una directiva europea del 2001, que fija como fechas para la modificación el último domingo de marzo y el último domingo de octubre.
El objetivo de esta medida, que se comenzó a generalizar a partir de 1974, tras la primera crisis del petróleo, es el ahorro energético, mediante un menor consumo en iluminación.
No obstante, el cambio de hora tiene también sus detractores, que aseguran que tiene efectos perjudiciales sobre la salud humana y animal, ligados a la secreción de melatonina, una proteína que regula el sueño.
Por el contrario, la mayoría de los especialistas recalcan que el cambio de horario no supone ningún riesgo para la salud ya que, aunque el organismo funciona por el ritmo circadiano y este se modifica, “lo ajusta el hipotálamo” de forma progresiva".
Sin embargo, reconoce que los niños pequeños pueden tener durante dos días "déficit de atención y trastornos en el sueño sin consecuencias patológicas".
Suizapress
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