Suiza es el país que más basura recicla en el mundo, pero al mismo tiempo cada suizo produce 714 kilos de basura anual, un promedio que coloca a este país a la cabeza en producción de residuos en Europa.
Los suizos reciclan como nadie en el mundo. Más del 50% de los desechos urbanos son tratados y el resto termina en los 29 centros de incineración que existen a lo largo y ancho del país helvético.
En los últimos años se han reciclado en promedio el 70% del papel que se utiliza, el 71% de las botellas de plástico, el 75% de la hojalata, entre el 85 y 90% de las latas de aluminio y el 95% del vidrio.
Reducir al máximo los daños al medio ambiente es una exigencia que desde distintas tribunas se ha venido exigiendo en el último tiempo, no solo desde los movimientos ecologistas o de los partidos verdes europeos, sino también desde distintos sectores de la sociedad.
La Unión Europea (UE), después de largas discusiones, ha implementado el principio de las cuatro “R”, es decir, la reducción de las materias primas empleadas, la reutilización de los productos, el reciclaje y la recuperación de la energía contenida en los desperdicios.
Suiza, en este aspecto, es considerado como un país ejemplar. Sin embargo, no es un trabajo fácil de mantener. Varias iniciativas se han introducido para lograr la disminución de los desechos. Por ejemplo, en algunas ciudades o pueblos se cobra directamente una tasa por bolsa de basura. Cada saco lleno debe tener adherida una etiqueta que compruebe que el cobro ha sido pagado. En caso de no tenerlo, el camión que recoge la basura no lo tomará.
En cambio, el reciclaje del vidrio, el papel y los desechos orgánicos son gratuitos. En este caso son los propios suizos los encargados de ubicarlo en los depósitos específicos, repartidos por diferentes lugares (siempre hay uno cerca) para su reutilización.
En Suiza existen 29 centros de incineración de residuos, donde no solo se quema la basura de este país, sino también de algunos países limítrofes. Austria, Italia y Francia exportaron conjuntamente basura a Suiza por el equivalente a 310.000 toneladas durante el año 2008.
De acuerdo a la Oficina Federal de Medio Ambiente, 3,65 millones de toneladas de basura se queman anualmente. Este proceso además es utilizado para producir energía eléctrica, que el 2009 alcanzó a cubrir el 3% del consumo en el país.
Donde los especialistas coinciden que aún queda avanzar, es en la disminución en la producción de basura por persona. En 2008, las familias suizas produjeron 5,7 millones de toneladas, un 45% más que en 1980.
No es posible desconocer, con datos sobre la mesa, que Suiza produce basura a gran escala, pero al mismo tiempo se ha erigido como el líder mundial en reciclaje.
Por Jorge Molina. Suizapress. |