Unas 2.000 personas procedentes de Suiza, Francia y Alemania se reunieron en Basilea este lunes (25) para exigir el cierre de la central nuclear francesa de Fessenheim, ubicada cerca de la frontera de Suiza, con el argumento que la antigua central podría provocar un accidente de consecuencias catastróficas.
Entre los carteles en Basilea se podía leer "energía nuclear, no gracias" y "Apagar Fessenheim". Varios conocidos políticos también asistieron al evento, incluyendo a Guy Morin, presidente del gobierno cantonal de Basilea-Ciudad.
Morin declaró dijo que un futuro sin energía nuclear sería posible si existiera voluntad política para hacerlo.
En la rivera sur del río Rin, otras 700 personas se manifestaron contra la energía nuclear, y llamaron la atención sobre la catástrofe de Chernobyl y sus consecuencias hasta el día de hoy, acontecimiento que en estos días cumplió 25 años.
Mientras tanto, en la capital helvética; Berna, cerca de 600 personas participaron en la tradicional marcha de Pascua. El lema de la manifestación de este año fue: "invertir en la vida antes que el beneficio de la destrucción".
Los participantes de la marcha avanzaron a lo largo del río Aare realizando un llamando a la paz y a terminar con la energía nuclear, en particular, exigieron el cierre de la planta eléctrica cercana a la ciudad; Mühleberg.
En otra manifestación, unas 50 personas en la región del Jura bernés participaron en una caminata de apoyo a las energías renovables. El recorrido incluyó la central de energía solar Mont Soleil, así como la central eólica suiza en el Mont Crosin.
Suizapress (agencias) |