Una fotografía tomada el pasado 2 de febrero en un peaje de la autopista A7 en Niza, revela que el padre de las niñas viajaba solo en su Audi A6 en dirección a Italia. Publicada en la página web Tgcom, la imagen desmiente los testimonios que afirmaban haber visto a Livia y Alessia en territorio italiano entre el 2 y el 4 de febrero, día en que Matthias Schepp se suicidó tirándose a las vías del tren.
Esta prueba acota algo más el territorio de búsqueda de las pequeñas de 6 años ya que ayuda a la policía a centrar sus esfuerzos en Suiza, el sur de Francia y la isla de Córcega. Aun así, los investigadores todavía no saben qué recorrido realizó el ingeniero de 43 años en su huida desesperada.
A pesar de haber encontrado el chip del GPS de su vehículo, todavía no ha sido posible extraer ninguna información válida ya que Matthias se tiró a las vías del tren con él encima y está hecho trizas. Ni la filial del navegador en Milán ni en Estados Unidos han conseguido obtener ningún dato, por lo que la pieza electrónica ha sido enviada al fabricante en Corea del Sur.
Tampoco se ha encontrado la cinta de la grabadora que Matthias siempre llevaba consigo y con la que también se tiró a las vías, tal y como han demostrado las piezas del aparato encontradas por los voluntarios cerca de la estación donde se suicidó. Esta búsqueda también continúa.
Hace unos días, la policía francesa aseguraba tener datos fidedignos de que el padre de las mellizas pasó la noche del 30 al 31 de enero en Montelimar, una localidad a medio camino entre la frontera suiza y Marsella. A pesar del llamamiento a nuevos testigos, todavía no sé sabe si Matthias pernoctó en algún hotel y si lo hizo acompañado de sus hijas o si ya estaba solo.
En los cinco días transcurridos desde el secuestro de las mellizas hasta su suicidio, Schepp recorrió más de 3.000 kilómetros en un viaje que le llevó desde Saint-Sulpice (en el sur de Suiza) hasta Italia, pasando por el sur de Francia y la isla de Córcega.
Justo antes de quitarse la vida, Matthias envió a su ex mujer varias cartas. En una de ellas anunciaba que había matado a sus propias hijas:"Descansan en paz. No han sufrido". Así, dos son las hipótesis que tienen más fuerza sobre la suerte de las pequeñas.
La primera es la que apunta que a que las arrojó por la borda en el ferry que cubría el trayecto entre Marsella y Córcega, después de haberlas envenado. La segunda, que Alessia y Livia nunca llegaron a salir de Suiza y que su padre las mató en algún lugar próximo al lago de Ginebra.
http://www.elmundo.es |