El misterio de las mellizas suizas aún no se ha resuelto. Dos testigos más han aparecido y aseguran haber visto a Alessia y Livia los días 1 y 2 de febrero, en Córcega e Italia, respectivamente. Además, aparentemente el padre iba acompañado de una mujer.
Olga Orneck, una de las fuentes cercanas a la investigación, ha confirmado haber visto a las niñas el 1 de febrero entre las 9:30 y las 9:45 de la mañana en Propiano (Corcega), en declaraciones a la agencia de noticias AFP.
Según el testimonio de Orneck, las mellizas iban comiendo “un croissant o un bollo de chocolate” y caminando delante de dos adultos. “Me di cuenta porque es un pueblo muy pequeño, así que nos fijamos mucho en los extranjeros, sobre todo en esta época del año”, relata.
La testigo calcula que la supuesta cómplice tenía entre 45 y 50 años, el pelo castaño con mechas y opina que “no es de Propriano, porque la hubiera reconocido”. Además, asume que el encuentro del padre de las niñas y la mujer no fue fortuito, sino que Matthias y ella se conocían bien.
El segundo testimonio es el de Stefano Bonelli, propietario del bar de una gasolinera ubicada en la localidad de Ascoli Piceno, en el centro de Italia. Él ha declarado a un canal de televisión italiano que él y otros cinco de sus clientes vieron con vida a las mellizas en el interior de un Audi con matrícula suiza. Eran las cuatro de la tarde del 2 de febrero.
A pesar do todo, se mantiene la hipótesis de que Alessia y Livia están muertas, tal y como confesó su padre en la carta enviada a su ex mujer. La última misiva enviada por Matthias dice: “Querida mía, quería morir con mis hijas, pero no ha sido así. Seré el último en morir. Ya he matado a las niñas. No han sufrido y ahora descansan en un lugar tranquilo”.
LA MADRE NO PIERDE LAS ESPERANZAS
La madre de Alessia Livia ha pedido que se siguiera buscando a sus hijas, a las que cree vivas a pesar de la carta que el padre le envió antes de suicidarse el pasado día 3 arrojándose a una vía de tren en la estación de Cerignola (Italia), en la que le decía que las niñas habían muerto.
Los agentes intentan reconstruir el viaje de las niñas con su padre, que las recogió el pasado 29 de enero en Lausana (Suiza), donde vivían con su madre, para pasar con ellas el fin de semana, tomó un ferry dos días después entre Marsella y Propriano (Córcega) y se suicidó en Italia el día 3 de febrero.
Interpol ha calificado el caso de “prioritario”, ha lanzado una alerta de búsqueda a sus 188 países miembros, ha difundido sus fotos en su página web y ha habilitado un teléfono de contacto (0041216448231) al que deben dirigirse quienes tengan información que pueda ayudar a los investigadores. El Mundo.es |