El presidente de Ferrocarriles, Andreas Meyer, dijo al periódico “Sonntag Zeitung” que la empresa se ha puesto como objetivo la "reducción continua de su dependencia de la energía nuclear", que actualmente representa el 25 por ciento de la electricidad que utiliza la compañía.
Meyer agregó que los Ferrocarriles suizos tienen la esperanza de lograr este objetivo, procurando impulsar el aumento de la producción de las centrales hidroeléctricas con las que trabajan. En el anuncio no se especificó la fecha límite que la empresa se ha impuesto para alcanzar estos objetivos.
En otro punto, el sábado (09/05), Meyer había reiterado que los aumentos de precios del pasaje en los trenes era algo inevitable a partir del próximo año. Las razones que la empresa ferroviaria ha dado para explicar los nuevos precios son la necesidad de seguir manteniendo y ampliando su infraestructura y los servicios que presta a sus pasajeros.
Sin embargo, esta alza no alcanzará hasta los precios que gozan los fanáticos del fútbol. Actualmente, quienes viajan en trenes especiales con motivo de un partido de fútbol pagan una tarifa menor que los pasajeros normales. Según el periódico suizo “NZZ” un viaje desde Zürich a Berna, para ver un partido tiene un costo de 22 francos, mientras que en un tren normal el pasaje se eleva a 47 francos.
Mientras tanto, un portavoz de Ferrocarriles dijo el NZZ am Sonntag que era necesario mantener los trenes especiales para los fanáticos del fútbol para no causar molestias a los demás usuarios, ante los incómodos ruidos que estos provocan.
Los precios bajos a los hinchas se mantendrán a pesar que Ferrocarriles ha informado que estos viajes causan en promedio una pérdida de 3 millones de francos por daños en los vagones.
Suizapress (Agencias)
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