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Suiza press.ch


12-Ago-2011

El imperio del tiempo
 

Baselworld es el Salón Mundial de la Relojería y la Joyería, el evento más exclusivo y relevante de la industria donde, cada año, se exhiben las innovaciones más destacadas. Todas las marcas. Todo el lujo. 

A orillas del Rin, se ubica una ciudad tan maravillosa como cultural. Basilea es la tercera urbe más poblada de Suiza y, también, el epicentro de Baselworld, el prestigioso Salón Mundial de la Relojería y la Joyería que se realiza anualmente y que convoca a las firmas de lujo internacionales. La historia indica que el evento abrió sus puertas en 1917, aunque entonces no tenía ni el glamour ni la magnitud actuales. Antiguamente llamada Muba (Basel Mustermesse), exponía también objetos industriales e incluso de ganadería.

Hubo que esperar, entonces, hasta los años '80, para que se convirtiera en el mega evento que es hoy. Es decir, en una ocasión para que la relojería y la joyería se luzcan en todo esplendor. Baselworld brilla, pues, cada primavera europea, como el espacio por excelencia en el que se presentan las novedades más relevantes de la industria.

Por ello, atrae a miles de coleccionistas, amantes de las preciosas y modernas maquinarias relojeras capaces de identificar el paso de las horas pero también de medir el tiempo con sus variadas complejidades. Palabras como creatividad, opulencia, brillo, tecnología, desarrollo y exclusividad son clave en los ocho días que dura el evento. Pero incluso vocablos técnicos, como cronógrafo, retrógrado, sonería, tourbillon y flyback, despiertan emoción entre los admiradores de la evolución relojera. De esta manera, en los extensos y colmados pabellones donde el lujo impera, es posible sentir el pulso del mercado.

En ese sentido, vale decir que la 39º edición, que se celebró el pasado mes de marzo, convocó a 103.200 visitantes (2,5% más que en 2010) oriundos de más de 100 países. Todos pudieron apreciar las nuevas propuestas que lanzaron los 1.892 fabricantes de relojes y joyas que se distribuyeron a lo largo de los 160 mil metros cuadrados que comprende el predio. El éxito fue tan abrumador que el presidente del Comité de Expositores, Jacques Duchêne, expresó su satisfacción al afirmar que: "Las expectativas se han cumplido totalmente.

Dada la actual situación política mundial, debemos se cautelosos con este resultado positivo y optimista". Asimismo, referentes de la industria como Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard, mencionó que "Baselworld es el único salón internacional especializado en el que participa nuestra empresa. Es y sigue siendo un elemento permanente en cada ejercicio y desempeña un papel clave en nuestros resultados de ventas". Y Françoise Bezzola, vicepresidente de Comunicación de TAG Heuer, indicó que su participación en la feria "en comparación con el año pasado, registró una tasa de crecimiento de dos dígitos".


 Carrousel de novedades

Chopard presentó, entre otros, el masculino L.U.C XP Tonneau, que se destaca por su look rejuvenecido y moderno. Longines lanzó el 24 horas, un modelo desarrollado específicamente para el segmento de fanáticos de la aviación. Y Ulysse Nardin también aprovechó la ocasión para presentar su Freak Diavolo, un tourbillon carrousel que no posee verdadera esfera, corona ni agujas, y que cuenta con ruedas de escape en silicio, un material revolucionario. Valgan estos ejemplos para demostrar que Baselworld, en tanto celebración de la industria, es también un verdadero festín para los cazadores de innovaciones.

Este año, un espacio imperdible fue el Baselworld Shop, un reducto que concentraba una tienda de catálogos, una librería, un kiosco y una agencia de viajes, además de una tienda de dulces regionales de la reconocida Läckerli-Huus. Por si fuera poco, también se habilitó un espacio para que los invitados musulmanes pudieran orar con comodidad y privacidad. Además, claro, se distribuyeron, por todo el predio, restaurantes, bares y cafeterías con una amplia selección de especialidades gastronómicas nacionales e internacionales.

Y, en lo que respecta a la accesibilidad, vale decir que todos los pabellones estuvieron adaptados al uso de sillas de ruedas y se permitió la entrada de perros guía. Cada año, el desafío de Baselworld parece ser mayor. Al igual que los logros. Será por eso que ya están aprovechando cada minuto para trabajar en los preparativos de la próxima edición. La directora del prestigioso salón internacional, Sylvie Ritter, afirmó: "La de 2011 ha sido una de las mejores de todos los tiempos. Y haremos todo lo que esté en nuestras manos para mantenernos en este nivel". Por lo pronto, se informó que ya comenzaron a ejecutarse importantes obras en el nuevo edificio del recinto ferial, que volverá a abrir sus puertas al mundo relojero el 8 de marzo de 2012.

http://www.cronista.com

 

 
 
 
 

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