“Fui jefe de misión diplomática suiza entre setiembre de 1989 y julio del 2005, medio año después de la caída de (Alfredo) Stroessner, y he vivido el inicio de la transición a la democracia. Eso fue como un gran despertar, había una gran expectativa de cambio en los ámbitos de la política del Estado hacia una democracia verdadera y sobre todo entre los intelectuales de todos los ámbitos, una esperanza de poder finalmente gozar de un espacio de expresión libre sobre las ideas”, comentó inicialmente Suter.
Al requerirle una evaluación de su misión en esos años, dijo que “lo principal fue que he tenido el privilegio de poder acompañar este proceso de renovación y particularmente al conseguir la financiación del Gobierno suizo de una campaña de educación cívica a través de los medios de comunicación masivos para preparar las primeras elecciones municipales en el país en 1991.
La misma fue elaborada por una unidad especial de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de Costa Rica en cooperación con la que por entonces se denominaba Junta Electoral Central. Los mensajes diseñados por el CIDH se centraba en el mensaje ‘Tu voto es secreto’. El resultado de las elecciones municipales en el país y con particular énfasis en Asunción, con la elección de una tercera fuerza, Asunción Para Todos (APT), demostró para mí de una manera clara que el mensaje había sido escuchado por la gran mayoría de la ciudadanía”.
Una anécdota que a Suter le pareció interesante remarcar, es que “cuando habíamos declarado a las autoridades paraguayas responsables de entonces que estábamos dispuestos a cooperar en una campaña parecida a la del ‘91 para las elecciones de la Constituyente en el ‘92, no hemos tenido respuesta alguna”.
“Del mismo modo más adelante participamos también en las elecciones presidenciales y parlamentarias de 1993, cuando cofinanciamos –con otros gobiernos– la organización independiente Sakã, que se ocupaba del conteo paralelo de los votos. Durante el proceso dos veces se cortó la luz, algo que llamó la atención al Centro Carter, cuya principal figura, el ex presidente norteamericano Jimmy Carter, estaba presente en el Hotel Guaraní, e intervino con el presidente Andrés Rodríguez para que se vuelva a conectar la electricidad para que funcionen las computadoras”, rememoró nuestro entrevistado.
Como consecuencia de este boicot oficial, en opinión de Suter, “el conteo paralelo no se pudo llevar a cabo de la manera prevista para hacer una comparación valedera con el conteo oficial, por causa de esas interrupciones. Creo que estos detalles son interesantes para recordar ahora lo que fue ese proceso a la transición”.
En cuanto al tema específico de las artes, dijo que “hemos tenido la oportunidad de invitar a varios artistas de Suiza, sobre todo grupos de teatro experimental, mimos. Había también grupos de música clásica, además de colaborar con el Festival de Cine de Asunción y una semana de cine suizo en el Paraguay. Eso para mí ha sido lo más resaltante, teatro mudo, mímico, películas y también en las artes visuales exposiciones de diseñadores gráficos suizos”.
Sobre su situación actual, Suter dijo: “Estoy viviendo en Suiza y jubilado, retirado del servicio activo desde hace un año. He regresado al Paraguay nuevamente en un momento de mucha esperanza. También hay cambios políticos con la elección del ex obispo Fernando Lugo. Veo que las transiciones no son muy fáciles y requieren mucha paciencia (19 años). En este caso ya ha durado estos años y deseo al pueblo paraguayo, a todos aquellos que ponen mucha esperanza en esta dirección, que se vean esta vez y definitivamente recompensados a un cambio verdadero a la democracia y a la participación ciudadana en los asuntos públicos”.
“Yo también tengo la esperanza propia de que los esfuerzos nuestros también se vean recompensados con este cambio que se anuncia”, dijo finalmente Walter Suter, quien se quedará en el Paraguay hasta unos días después del 15 de agosto.
José Luis De Tone, Abc.com.py
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