De frágil figura, esta mujer lamenta que no se haya realizado hasta ahora una investigación profesional para dar con el paradero de su hijo plagiado desde el 19 de diciembre de 2010 en una zona boscosa de la zona norte de esta capital.
“Han hecho algo dentro de las investigaciones en México, pero no lo suficiente para encontrar a mi hijo”, explica al criticar la “pasividad” de tres policías suizos que fueron enviados para conocer de las indagaciones de la policía mexicana.
De las tres personas que han sido detenidas por el plagio de su hijo: “No puedo decir nada, no conozco las investigaciones”, indica mientras mira por la ventana a los dos perros que paseaba su hijo por el bosque cuando fue secuestrado.
Retorno obligado
Hoy mismo regresará a Suiza sin resultados. “Vivo aquí desde hace cuatro meses; mi salud está muy deteriorada. Estoy obligada a regresar a mi país para curarme, comenta.
“Sí, estoy desesperada”, explica en el español que logrado hablar desde su llegada a México en busca de su hijo.
“Es difícil decir cómo me siento. Cada vez que hemos preguntado por la investigación, nos encontramos con que siempre dicen no hay avances, no hay más resultados”. Eso mismo, agrega la señora Ivonne, “me han dicho la semana pasada en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada”.
Todo, dice, es muy difícil. No encontramos resultados concretos. Las autoridades nos dicen que no encuentran nada para seguir la investigación; sólo han encontrado las gafas de él en el bosque y no pueden hacer nada más para localizarlo.
De trato amable, la señora Ivonne busca en todo momento hacerse entender con su poco español, y casi le brotan las lágrimas cuando nombra a su hijo. “Olivier… pensaba regresar a Suiza, sentía mucha inseguridad y decía que en esta zona había muchos grupos secuestros y que la policía no llegaba acá. Ya no quería quedarse aquí donde había pasado 20 años”.
Dice que la gente tiene miedo de hablar en esta zona, donde han ocurrido otros secuestros después del de Olivier. “No dicen nada. Tienen miedo de que luego los maten”. Relata que una mujer argentina fue víctima de un secuestro días después de la desaparición de su hijo.
A pesar de su pena, comenta: “los suizos estamos muy afectados de todo lo que viven los mexicanos. Comparten su dolor de no poder vivir en paz teniendo siempre miedo y desconfianza, más el horror de la violencia”. Y pronostica que el futuro de México podría ser muy malo al no lograr una policía que de verdad proteja.
El Universal
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