El canciller costarricense, René Castro, dijo que "en Berna no quedará nadie", pues el personal de la embajada en la capital suiza se mudará a la legación de Costa Rica ante la ONU en Ginebra, por razones de presupuesto.
"Esperamos tener una optimización de los recursos", alegó Castro, quien hace unos días comunicó personalmente esta decisión a la presidenta suiza, Micheline Calmy-Rey, durante una visita a Berna.
La medida, anunciada en San José el sábado, fue rechazada por el embajador suizo en San José, Hans-Rudolf Hodel, quien declaró que su gobierno no reconoce a los diplomáticos extranjeros si no tienen su embajada en Berna.
"Eso no es posible. Ya tres veces hemos dicho que no es posible. Pueden trabajar desde Ginebra sólo (los diplomáticos de) los países pobres del mundo y Costa Rica no es el caso, por dicha", argumentó Hodel, en declaraciones publicadas este jueves por el diario La Nación.
Sin embargo, el canciller Castro defendió la decisión y dijo que no habrá marcha atrás.
"Esto es debido a problemas presupuestarios del país que va a tener que buscar medidas de optimización de sus recursos", dijo Castro, quien aseguró que otros países están acreditados ante Suiza aunque tienen su embajada en Ginebra y no en Berna.
AFP |