Tras conocer el caso, Amorim pidió que el caso fuera investigado a fondo debido a que parecía tener motivación xenofóbica, mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva reclamó que los brasileños en el exterior sean tratados con respeto.
Tales manifestaciones surgieron ante la denuncia de la abogada Paula Oliveira de que el 9 de febrero fue atacada en las afueras de Zurich por tres supuestos neonazis que le provocaron un aborto y grabaron en su piel, con cuchillos, siglas de un partido suizo de extrema derecha.
No obstante, un informe preliminar de la policía reveló el viernes que la brasileña de 26 años no estaba embarazada de gemelas como ella había afirmado, y citó a un médico forense quien consideró que las heridas en su piel fueron auto infligidas.
Consultado sobre la posibilidad de pedir disculpas a Suiza como lo reclamaron medios de prensa del país helvético, Amorim lo descartó.
"No es para pedir disculpas, el gobierno suizo y el gobierno brasileño mantuvieron contacto todo el tiempo, lo único que hemos pedido es que se haga una investigación correcta", afirmó el ministro.
"Nuestra obligación es proteger a una brasileña en el exterior, darle a ella toda la atención posible, eso es lo que hemos hecho y lo que continuaremos haciendo de manera seria y tranquila", agregó.
The Associated Press |