Los resultados provisionales del domingo mostraban que un 57 por ciento votaron en contra de endurecer las normas para tener armas de fuego en un país en el que la mayoría considera que poseer un arma en casa es un elemento crucial de la identidad nacional.
La vasta mayoría de los hombres suizos que hacen el servicio militar almacenan sus armas en casa y a menudo se las quedan tras dejar el Ejército. Tiroteos ocasionales, como una masacre en 2001 en el parlamento de un cantón, desembocaron en un llamamiento a un control mayor.
"Hubo una clara división entre las ciudades donde los votantes estuvieron más a favor de la iniciativa y las zonas rurales donde la gente se movilizó en contra", dijo Claude Longchamp, jefe del instituido de investigación gfs.bern, a la televisión suiza.
Los partidarios de la iniciativa, que también pretendía restringir la compra de nuevas armas y crear un registro central de todos los usuarios, crearon un cartel en el que aparece un oso de peluche sangrando con una bala clavada en el torso.
Respaldado por los partidos socialistas y ecologistas, la iniciativa tenía como objetivo prohibir los dos millones de pistolas que se estima se guardan en las casas. Más de la mitad fueron emitidas por el Ejército, la Justicia y el Ministerio de la Policía, dijo en su web.
Los oponentes, entre ellos el derechista SVP, el mayor partido del país, dijo que la prohibición no mejoraría la seguridad. Sus carteles mostraban un farolillo de papel con la bandera suiza aplastado y el eslogan "¿Destruir los valores suizos?
Los ciudadanos suizos votan varias veces al año sobre iniciativas planteadas por grupos ciudadanos en referendos que cuestionan leyes aprobadas por el Parlamento.
Reuters |