Según indicó el portavoz de la policía cantonal de Vaud, Jean-Christophe Sauterel, se trata de un vehículo de color oscuro de tipo "break" que se parece al coche del padre de las gemelas desaparecidas desde el 30 de enero.
"Este vehículo está contaminando la investigación", explicó el portavoz, quien agregó que la policía cree que no está relacionado con el caso.
"Podría tratarse de un turista suizo. Pedimos a las personas domiciliadas en Suiza y que estuvieron en Córcega a principios de febrero que se presenten a la policía", señaló.
Las dos gemelas de seis años, Alessia y Livia Schepp, están siendo buscadas activamente por las policías suiza, francesa e italiana, que ayer mantuvieron una reunión en Marsella calificada por Sauterel como "muy útil".
Aunque por el momento la policía privilegia la pista corsa, ya que hay testigos que vieron a las niñas con su padre en el ferry que enlaza Marsella con la isla, ninguna otra opción está excluida.
Sin embargo, el peor escenario sobre la suerte de las niñas se abrió paso esta semana, cuando la policía suiza confirmó que el padre, Matthias Schepp, dijo en una carta fechada el 3 de febrero y enviada a su ex esposa, que las había matado.
En la misiva, el progenitor explicaba que se encontraba en Cerignola (Italia) donde luego se suicidó tirándose a las vías del tren.
En la carta, el padre decía que "las niñas reposan en paz" y que "no han sufrido".
Alessia y Livia Schepp se encuentran en paradero desconocido desde que su padre, separado de su esposa, se las llevó para pasar el fin de semana del 29-30 de enero desde la localidad suiza de St-Sulpice, cercana a Lausana.
Matthias Schepp se suicidó el 3 de febrero arrojándose a una vía de tren en la estación de Cerignola (Italia), adonde llegó en coche desde Francia.
La Policía también reveló ayer que el padre consultó desde su ordenador páginas de internet con información sobre las sustancias utilizadas en envenenamientos.
EFE