En febrero, el gobierno helvético había iniciado las consultas sobre un plan destinado a la prevenir que acusados de pedofilia entren en contacto con potenciales víctimas, y la prohibición de condenados por delitos graves, como por ejemplo los que estén involucrados en violaciones, a trabajar en forma regular con menores de diez años.
En los casos en que se considera que el riesgo de reincidencia es muy alto, esto podría extenderse a una suspensión de por vida. Sin embargo, para “Marche Blanche” estas medidas no van lo suficientemente lejos.
"Estas personas tienen derecho a una segunda oportunidad, pero no alrededor de donde hay niños", dijo Oskar Freysinger, del Partido de derecha UDC/SVP, expresándose a favor de la iniciativa. "Los derechos de la víctima tienen prioridad sobre los de los criminales.", remató.
Marche Blanche, es una asociación de carácter no político creado por un grupo de padres hace diez años, que estuvo detrás de una votación popular, aprobada en 2008, para levantar el estatuto de limitaciones sobre los actos de pornografía infantil.
Después de entregar las firmas para la aprobación de esta nueva iniciativa, la organización se mostró satisfecha por haber logrado sus objetivos y ahora confía en que la clase política suiza continúe empujando para seguir combatiendo los delitos sexuales contra los niños.En caso que la iniciativa se apruebe, la prohibición deberá ser integrada a la Constitución.
Suizapress (agencias) |