Esta situación fue provocada por la breve detención en Ginebra en agosto del año pasado de uno de los hijos del dirigente libio Muamar el Gadafi, quien fue denunciado por maltrato físico ante la policía por dos empleados domésticos.
Al término de la reunión semanal del Ejecutivo, un portavoz informó de que también se decidió que Suiza mantendrá su política restrictiva en materia de emisión de visados para ciudadanos libios.
Estas medidas fueron adoptadas por cuanto Suiza considera que, desde que se firmara el acuerdo el pasado 20 de agosto, el Gobierno de Libia no ha mostrado voluntad de colaboración y sus dos ciudadanos siguen retenidos, pese a que en ese entonces las autoridades de Trípoli prometieron que pronto se les dejaría retornar a su país.
El acuerdo en cuestión disponía la reanudación del diálogo político entre ambos países y la creación de una comisión de arbitraje, que debía analizar la actuación de la policía ginebrina en la detención de Hannibal Gadafi.
La firma de ese documento siguió a las disculpas públicas que, por ese arresto, presentó el propio presidente de Suiza, Hans-Rudolf Merz, en un viaje a Trípoli.
EFE
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