Así lo señaló el ministro suizo de Defensa, Ueli Maurer, quien recalcó que por el momento no se ha visto la necesidad de desplegar efectivos militares en ese lado de la frontera helvética.
En el Gobierno colegiado de Suiza -en el que están representados los cuatro partidos más votados del país-, Maurer es miembro del partido ultraconservador Unión Democrática de Centro (UDC), que ha reclamado la presencia militar en la frontera suizo-italiana con el fin de contener la amenaza de un gran flujo de inmigrantes procedentes de Libia.
El ministro señaló en unas declaraciones publicadas hoy en el diario "Sonntagsblick" que el asunto será abordado por los miembros del Ejecutivo helvético, aunque por ahora "no vamos en esa dirección", en la medida en que "simplemente no hay más refugiados que de costumbre", agregó.
No obstante, precisó que si hay una voluntad política clara, el envío de soldados "puede considerarse", tras señalar que actualmente el ejército ya colabora con los guardias de frontera.
"Hacemos volar aviones no tripulados y helicópteros equipados de cámaras infrarrojas", precisó el jefe de Defensa.
Señaló que tales medidas podrían "reforzarse", aunque para ello habría que destinar más recursos a ese tipo de operaciones.
Maurer recordó que, contrariamente a lo que ocurrió en los años noventa cuando Suiza recibió una gran ola de refugiados de los Balcanes, actualmente no hay capacidad para acoger a una gran cantidad de refugiados.
Sostuvo que Suiza debe recibir lo menos posible "refugiados económicos", pues se trata de un pequeño país.
"Aunque recibiéramos a 10.000 o 20.000, esto no resolvería los problemas de África", comentó.
EFE
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