El 68% de los votantes se pronunció en contra de la prohibición propuesta por el GSsA, que había logrado juntar las 100.000 firmas necesarias para organizar un referéndum de iniciativa popular.
La amenaza de pérdida de empleos -hasta 10.000, según la cámara de la industria del armamento- influyó más en los electores que las razones humanitarias, estimaron los analistas.
Para el GSsA, Suiza -parangón de la neutralidad y guardiana de las Convenciones de Ginebra sobre la guerra- "debe tener una política exterior coherente, sin participar en los conflictos y sin matar indirectamente".
Después de conocerse el resultado, la ministro de Economía Doris Leuthard dijo que el gobierno examinará en "forma estricta" los pedidos de exportación de armas.
Suiza no exportará armas hacia los países que violan sistemáticamente los derechos humanos ni a los Estados involucrados en un conflicto, salvo a aquéllos que lo hacen en el marco de un mandato internacional, declaró Leuthard.
AFP
|