Esa determinación requería una ratificación legislativa y ahora queda que la moción sea aprobada próximamente y de manera definitiva en el Senado.
El texto adoptado hoy en el Parlamento señala que no habrá más autorizaciones para la construcción de centrales nucleares y que no se renovarán, a partir de enero próximo, las que ya han sido emitidas.
Las que funcionan actualmente conforme a las exigencias de seguridad podrán seguir haciéndolo y serán apagadas paulatinamente.
Los diputados también analizarán las medidas necesarias para estimular la utilización de energías renovables y mejorar la eficiencia energética.
En el contexto del debate parlamentario, la organización ecologista Greenpeace señaló que el accidente nuclear en Fukushima "demostró claramente el riesgo residual que constituye la energía nuclear".
Asimismo, consideró que es posible "salir de la amenaza nuclear por etapas y de aquí a 2025", es decir nueve años antes de lo decidido por el Gobierno.
La alianza suiza "No a lo nuclear" felicitó a los diputados por haber sabido aprovechar "esta oportunidad única" de confirmar el cambio en la política energética del país.
EFE
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