Después de un largo debate, que duró casi cinco horas, la Cámara Baja de Suiza también rechazó otras propuestas, más moderadas, de la izquierda y de los demócrata Cristiano.
Los costos de la salud derivados por el trabajo asciende a 10 millones de francos al año, argumentaron, en vano, varios oradores de la izquierda (incluida la diputada Marina Carobbio) y algunos demócratas cristianos (incluyendo Meinrad Robbiani). Según un estudio realizado por la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos (SECO), dos tercios de los trabajadores en el país helvéticos sufren estrés en el trabajo.
Además, la productividad ha aumentado en el país en un 20% en 20 años, pero al mismo tiempo, los salarios aumentaron sólo en un 5%, señaló por su parte, Susanne Leutenegger Oberholzer (PSS / BL).
Estos argumentos no han convencido, sin embargo, a una asamblea compuesta en su mayoría por partidos de centro-derecha. "Es cierto que el mundo del trabajo es exigente", admitió el liberal-radical Carlos Favre. Sin embargo, la prolongación de las vacaciones no haría sino aumentar la presión sobre los empleados”, dijo.
Por 110 votos contra 44, el Consejo Nacional también ha rechazado un contraproyecto indirecto a la iniciativa popular, que reclamaba cinco semanas de vacaciones para todos. La Cámara del Pueblo también ha rechazado otras dos iniciativas de la izquierda. La primera solicitaba que se amplíe las vacaciones de 5 a 6 semanas para los trabajadores menores de 20 años y para los mayores de 55 años, y la segunda exigía pasar de cuatro vacaciones a cinco semanas de vacaciones para los demás empleados.
Finalmente, por 100 votos a favor, 72 en contra y 2 abstenciones, la Comisión Nacional ha dicho "no" incluso a una iniciativa de la parlamentaria demócrata cristiana; Dominique de Buman (CVP -PPD / FR), que proponía conceder al menos cinco semanas de vacaciones para personas mayores de 50 años.
Suizapress (agencias)
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