"Creo que la justicia no es negociable con nada, ni siquiera con la paz", dijo Del Ponte, en una conferencia de prensa en Ginebra.
"Si llegamos a obtener la paz, pero dejando a los criminales sin procesar ni condenar, esa paz no puede ser duradera, por ello hay que obtener antes la justicia para poder obtener una paz duradera", subrayó la ex fiscal.
Del Ponte, que hasta el pasado mes de febrero fue embajadora de Suiza en Argentina, señaló, no obstante, que esa opinión la expresaba "como exfiscal", pero se mostró convencida de que "si lo dijera un político, la opinión sería diferente".
La exresponsable del procesamiento del antiguo líder serbio, Slobodan Milosevic, entre otros acusados de crímenes de guerra, se lamentó de que la justicia internacional está negativamente influida por las motivaciones políticas.
"Las razones políticas pueden impedir que la justicia internacional haga su trabajo. Todavía estamos muy lejos de que los Estados tengan la obligación de cooperar sin motivaciones políticas", manifestó.
Del Ponte consideró, sin embargo, "un gran éxito" la reciente resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que encargó a la Corte Penal Internacional la apertura de una investigación contra Gadafi por supuestos crímenes de lesa humanidad.
EFE
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