La selección portuguesa de fútbol, finalista vencida en la Eurocopa del 2004 y cuarta en el Mundial 2006, parte como favorita en la conquista del Grupo A de la Eurocopa de este año, frente a checos, turcos y los anfitriones suizos.
"Esperamos llegar lejos, a la final, mas las otras 15 selecciones parten con la misma ambición", dijo el día 4 el seleccionador de Portugal, Luiz Felipe Scolari.
En la primera gran competición desde 1996 sin ningún jugador de la "generación de oro", Portugal surge en Austria y Suiza con el mejor historial entre los asistentes y también con el probable nuevo "Balón de Oro", Cristiano Ronaldo.
A pesar de haber mostrado fragilidades en la calificación, el equipo luso tiene todo para superar a una República Checa desfalcada del "cerebro" Tomas Rosicky, y también sin Pavel Nedved, que suspendió su regreso; a unos turcos sin la capacidad para repetir el bronce del Mundial 2002, y a unos suizos apenas amenazadores por el factor casa.
Portugal ya no tiene a Figo, Rui Costa, Fernando Couto, Joao Vieira Pinto o Pauleta, pero sí a Ronaldo, que realizó una temporada extraordinaria y obtuvo el "Balón de Oro", y también cuenta con Ricardo Quaresma, Deco, Ricardo Carvalho, Pepe, Simao o Nani.
Falta acomodar el equipo, una mezcla entre a juventud (11 debutantes en la fase final), y la experiencia, en un "4-3-3", sorprendentemente sin Maniche (elegido para el equipo ideal de la Euro 2004 y del Mundial 2006), que el seleccionador luso dejó "caer".
Para comenzar, Luiz Felipe Scolari podrá presentar un "once" con Bosingwa, Ricardo Carvalho, Pepe e Paulo Ferreira, al frente con Ricardo; un mediocampo con Petit, Joao Moutinho y Deco, y dos extremos (Cristiano Ronaldo e Simao) con un punta-de-lanza, Nuno Gomes.
La formación lusa es favorita, pero todos los cuidados son pocos, porque, históricamente, no se da con grupos accesibles: no superó la primera fase en el Mundial de 1986 (Inglaterra, Polonia y Marruecos) ni en 2002 (Corea del Sur, Polonia y Estados Unidos).
República Checa, heredera de los resultados deportivos de Checoslovaquia (campeona en 1976), encantó y fue semifinalista en 2004 (como Portugal, perdió por 1-0 con Grecia), pero eliminada en la primera fase del Mundial 2006, vencida por Italia y Ghana.
Por cuarta vez consecutiva en la fase final de la Eurocopa, el "once" checo tiene como "mayor problema", reconocido por el técnico Karel Brückner, la ausencia del "maestro" Tomas Rosicky, y de dos jugadores carismáticos como Pavel Nedved y Karel Poborsky.
No obstante, con el "gigante" Jan Koller, Milan Baros (mejor marcador de la Eurocopa 2004), Petr Cech, Tomas Ujfalusi y Marek Jankulovski, los checos tienen cualidades para llegar a los "cuartos" .
Por su lado, Turquía, que en la Eurocopa 2000 cayó frente a Portugal (2-0 en los "cuartos"), llega con la intención de volver a los momentos de gloria vividos en 2002, con el tercer lugar en el Mundial.
"Somos orgullosos y patriotas, por lo que no podemos tener otra ambición que no sea conquistar el título europeo", comentó Fatih Terim, que tiene como principales armas la garra y la voluntad del colectivo en jugadores como Nihat, Emre ou Hamit Haltintop.
Por su lado, Suiza tiene como gran fuerza el "factor casa", que el seleccionador Jakob "Kabi" Kuhn, quiere aprovechar, porque "el objetivo mínimo es llegar a los cuartos de final", en un grupo en que "Portugal es favorito, mas no un equipo de extraterrestres".
Philippe Senderos y Alexander Frei son los nombres más conocidos del conjunto helvético, que se clasificó a la fase de grupos de la Euro 2004 (con Francia, Inglaterra y Croácia).
Aunque salió del último Mundial sin perder (2-0 contra Togo; 0-0 con Francia, y 2-0 a Corea del Sur, en la primera fase, pero perdió 3-0 en la "lotería de los penaltis con Ucrania, en los "octavos").
Fuente: Xinhua
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