Los maleficios se rompen a la española con furia y goles. España le fue fiel a su juego de pases y se olvidó de la historia que ponía a su rival, Alemania, como candidato favorito a esa copa que les devolvió una gloria que no probaban hace 44 años.
Los primeros minutos del encuentro, la escuadra teutona sacó parte de su artillería pesada y fue directo al arco de Casillas, el arquero al que se le atribuyen reflejos cuasi milagrosos en España, el capitán y la fuerza anímica de un equipo que empezó la Eurocopa con perfil bajo.
La escuadra española empezó a caer en equivocaciones, oportunidad que aprovechó Alemania para presionar y llegar con facilidad al arco de Casillas. A los 8 minutos, un buen centro de Ballack pasó muy cerca de Puyol por la izquierda, sin embargo, la pelota terminó fuera.
España no reaccionaba y seguía presa de sus nervios pero los miedos iniciales desaparecerían desde la portería. La defensa española, Puyol, Ramos, Marchena y Capdevilla empezaron a empujar al equipo hacia delante y los dirigidos por Luis Aragonés despertaron.
A los 20 minutos, apareció Xavi Hernández que en combinación con Senna casi abre el marcador en Viena. Xavi le mandó un centro al español que cabeceó y la pelota terminó fuera. Los dirigidos por Aragonés llegaban al arco de Lehman y la pesadilla teutona empezó.
Esos 24 años que pasaron para que España estuviera en una final, esos veinticuatro, los tiene Fernando Torres. El 'Niño' español que no daba por perdida ni una sola pelota, tocó el cielo a sus 24 abriles a los 32 minutos del encuentro.
Un buen pase de Xavi Hernández, que no dejó de tocar un balón, le dio la oportunidad a ese 'Niño' que apenas tocó la pelota arrancó en carrera directo al arco de Lehman. La falta de coordinación entre el portero y Phillip Lahm fue aprovechada por Torres que de un puntazo hizo historia en el fútbol español.
"Bendito 'Niño'" le gritó más de uno en la tribuna, España era una fiesta pero aún faltaban más de 45 minutos de juego y la máquina alemana todavía seguía sin mostrar su poderío.
SANGRA BALLACK.
Dos minutos después del gol español, el capitán alemán chocaba con Senna, y empezaba a sangrar. Una herida en la ceja le manchó la cara pero el capitán teutón no quería ser curado pugnaba por salir al campo con la sangre en la cara.
Alemania se desesperaba y los reclamos por las faltas llegaban a oídos del árbitro italiano Roberto Rossetti, quien hizo oídos sordos a los nervios teutones y dejó rodar el balón.
A los 44 minutos, Iniesta volvería aparecer cerca al arco de Lehman para cerrar un primer tiempo de ensueño marcado por el 'tiqui taca' español.
En la segunda mitad, la máquina alemana mostró otro estilo de juego sin ser muy vistoso pareció efectivo, sin embargo, esos 44 años sin campeonar en Europa tenían a España aferrado a esa furia y las ganas de celebrar.
A los 55 minutos, un centro de Hernández que Silva recibió por la izquierda, pateó con la zurda y Ramos casi puso el 2-0 en el marcador. La hinchada española no dejaba de corear campeón cual plegaria desesperada.
El técnico alemán, Joachim Low, puso a Kuranyi en la cancha esperanzado en cambiar el destino alemán pero con un Fábregas inspirado en el mediocampo poco pudo hacer. La defensa de la 'Furia' era inquebrantable y el 'tiqui-taca' español se imponía a la verticalidad germana.
Alemania desapareció del campo, Torres y compañía aprovecharon para arrinconar a Lehman que en más de una oportunidad estuvo a punto de caer. Alemania sabía cual era su destino, ese 'Niño' de 24 años los había sentenciado en el primer tiempo.
A solo dos minutos del final, Senna estuvo a punto de poner el 2-0 y toda la banca de suplentes española ya estaba pidiendo entrar. El pitazo final y el grito se escuchó en toda Europa "España, campeón".
Fuente: Por Fiorella Roncal V./ Perú21.com
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