Este mismo arreglo garantiza a los bancos suizos el acceso al mercado germano y evita el intercambio automático de información bancaria, conforme a la posición que Suiza defendió durante las negociaciones.
Uno de los objetivos del texto es resolver las situaciones de fraude fiscal del pasado a través de la devolución a las arcas del Estado alemán de lo que dejaron de recibir gracias a que las cuentas de sus ciudadanos en Suiza estaban protegidas por el secreto bancario.
A los depósitos sobre los que no se pagaron impuestos en Alemania se les aplicará una tasa de "compensación" que irá del 19 al 34 por ciento, en función del tiempo y la importancia de la cuenta, con lo que se estima que el país vecino recuperará decenas de miles de millones de francos.
Según cálculos de analistas germanos, el importe en cuestión estaría entre los 100.000 y 180.000 millones de francos (entre 102.000 y 183.600 millones de euros).
Los contribuyentes alemanes también tendrán la opción de informar a las autoridades de su país sobre sus cuentas en Suiza, en lugar de pagar dicho impuesto.
El acuerdo suscrito hoy prevé un impuesto del 26,375 % sobre los intereses de los capitales alemanes depositados en Suiza, en la línea con el impuesto del 25 % que se aplica en Alemania, más un 1 % considerado como contribución de solidaridad.
De aquí en adelante, Suiza cobrará de oficio ese impuesto y lo transferirá a Alemania.
Para asegurarse de que este sistema de imposición funcionará, Alemania exigió una especie de depósito de garantía por parte de Suiza y que ambos acordaron será de 2.000 millones de euros.
El arreglo entre los gobiernos de Berna y Berlín facilitará la cooperación en materia administrativa para las autoridades de Alemania, que podrán solicitar a Suiza informaciones sobre una persona específica cuando sospechen que ésta evade impuestos, sin conocer el nombre del banco involucrado.
Sin embargo, el número de solicitudes que Alemania podrá presentar en ese sentido estará limitada a un máximo de 999 en los dos años siguientes a la entrada en vigor del acuerdo.
Este aún tiene que ser ratificado por los parlamentos de ambos países.
Por su parte, los bancos suizos gozarán de un acceso facilitado a los mercados financieros alemanes.
EFE |