"La justicia y las autoridades tributarias estadounidenses no están satisfechas ni con el reformado acuerdo de doble tributación, que está orientado hacia el futuro, ni con el acuerdo impositivo del UBS, que fue una solución para el pasado", afirmó Micheline Calmy-Rey a embajadores en Suiza en Lucerna.
"Ellos mantienen la presión sobre una serie de otras instituciones financieras y tratan de obtener datos de clientes respecto al pasado. No aceptamos que los estadounidenses traten de decirle a Suiza cuáles procedimientos legales se deberían usar para transferir los datos", agregó.
"Aquellos son procedimientos que requieran o no mucho tiempo, son legal y políticamente inaceptables", agregó, añadiendo que los procedimientos utilizados eran suficientes para alcanzar buenos resultados.
El estricto secreto bancario ha ayudado a Suiza a desarrollar un sector financiero externo de 2 billones de dólares, pero el país ha enfrentado una campaña internacional contra la evasión en los últimos años, ya que los gobiernos necesitados de fondos deben mejorar sus arcas fiscales.
UBS AG pagó 780 millones de dólares en el 2009 y aceptó el año pasado entregar información sobre casi 5.000 cuentas estadounidenses tras llegar a un acuerdo con el Gobierno estadounidense.
Credit Suisse y sus clientes también han estado bajo una férrea vigilancia por las autoridades estadounidenses.
Este mes, Suiza llegó a un acuerdo en una larga y desgastante disputa sobre activos alemanes no tributados, en un acuerdo que es visto como un ejemplo para futuras negociaciones con otras naciones.
Suiza tiene un pacto similar pendiente con Gran Bretaña.
Reuters |