| Berlín.- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) celebró hoy una conferencia en Berlín para acabar con el fraude fiscal y lograr una mayor transparencia en el intercambio de datos entre países.
Puntuales a esa cita y en una cena el lunes por la noche, el ministro de Finanzas de Suiza, Hans-Rudolf Merz, y su homólogo alemán, Peer Steinbrück, llegaron a un acuerdo para revisar su acuerdo de doble imposición.
El objetivo de Suiza es salir lo antes posible de la "lista negra" de paraísos fiscales de la OCDE. Por ello, además de con Berlín ha suscrito acuerdos similares con otros cinco países y tiene intención de ratificar hasta finales de año una docena de acuerdos de doble imposición con otras naciones.
La OCDE elaboró esa lista a principios de abril, en el marco de la Cumbre del G20, y presionada sobre todo por Alemania y Francia. En ella se encuentran, además de Suiza, Luxemburgo, Austria, Bélgica y Liechtenstein.
Alemania había criticado duramente y con frecuencia a esos países por no aplicar las normas de la OCDE, lo que desencadenó fuertes tensiones políticas entre ellos.
En la conferencia organizada por el ministro alemán y su homólogo francés, Eric Woerth, y en la que también participan los representantes de Luxemburgo, Bélgica y Austria, Steinbrück subrayó la necesidad de luchar con más dureza contra los paraísos fiscales y la fuga de capitales e insistió en que el encuentro de Berlín ha de finalizar con un acuerdo más amplio al respecto.
De hecho, se espera que en ella se apruebe una declaración conjunta y se revisen las medidas adoptadas para luchar contra el fraude fiscal.
"Los estándares de la OCDE para el intercambio de información en materia fiscal son conocidos en todo el mundo. Ahora se trata de aplicarlos rápidamente y sin restricciones", dijo el jefe de las Finanzas alemanas en declaraciones que hoy publica el diario alemán "Passauer Neue Presse".
"El fraude fiscal es criminal", agregó a la vez que recordó que, según sus cálculos, Berlín pierde anualmente unos 100.000 millones de euros (cerca de 140.000 millones de dólares) por ese tipo de delitos. DPA |