Ahora el partido gobernante, Fidesz, ha lanzado un plan para permitir a las personas que paguen sus préstamos con un descuento de 20%, a costa de los bancos. La molestia resultante todavía podría hacer que el gobierno eche marcha atrás. Pero esto sería un gran golpe para un sistema bancario ya complicado por las deudas impagas crecientes y los mayores impuestos bancarios en Europa central. Como tantas otras medidas adoptadas por el controvertido primer ministro, Viktor Orban, desde que asumió el año pasado, este último plan podría terminar haciendo daño al país por el afán de una cura rápida.
Al cierre de esta edición, el gobierno aún no aceptaba la idea de Fidesz como política, aunque se pensaba que ello podía ocurrir anoche. Pero aunque los detalles son escasos, hay una cosa clara. “Los bancos tendrían que absorber las pérdidas”, según Akos Krakko, vocero de Fidesz. A los deudores se les permitiría el pago anticipado de sus préstamos a un tipo de cambio fijo de 180 florines por franco, en comparación con una tasa de cambio de mercado de 230-240 florines por franco. Se ofrecería un descuento algo menor a los deudores en euros, con amplias expectativas de que a las personas que se endeudaron en otras monedas, como el yen japonés, también se les dé una opción de pago.
El plan parece viciado por dos razones básicas. Primero, hará poca diferencia en la crisis de deuda en moneda extranjera de Hungría. Casi 1,1 millones de húngaros tienen créditos hipotecarias en divisas foráneas. De estos, unos 100.000 están seriamente atrasados y amenazados de embargo, la mayoría de los préstamos se solicitó a un tipo de cambio cercano a 160 florines por dólar en 2007-08, lo que implica que los costos de pago se han disparado. Pero con ocho años restantes en el crédito promedio, pocos húngaros tendrán el dinero para pagar el total incluso con un gran descuento. Orban dice que no se obligará a los bancos a ofrecer a las personas préstamos en florines para pagar sus deudas en moneda extranjera.
Segundo, la adopción generalizada de este mecanismo podría agobiar a un sector bancario ya cargado con un tributo especial para reforzar el presupuesto nacional, mientras los analistas advierten de la necesidad de recapitalizarlo.
http://www.df.cl |