Las hipotecas en francos suizos fueron muy populares en Europa del este, especialmente antes del año 2008, ya que obtener un préstamo en la moneda helvética ofrecía intereses más bajos que los locales y una mayor estabilidad en los tipos, explicó a Efe la asesora financiera Agata Zynow.
"Los expertos subrayaban la fortaleza de la economía suiza y aseguraban que la cotización del franco suizo ante el zloty tendría mucho menos riesgo de volatilidad que en el caso de otras divisas como el euro o el dólar", recuerda Zynow.
Hoy, con un franco fortalecido que ha llegado a cotizar a 3,54 zloty, esos préstamos se han convertido en una trampa para muchos polacos, que han visto como en los últimos meses el franco se ha disparado más de un 13 por ciento, alejándose de los niveles de hace tres años, cuando cotizaba por debajo de dos zloty.
Si este encarecimiento continúa, el problema potencial es que el valor de la deuda supere al de la propiedad hipotecada, ya que la hipoteca está constituida en francos suizos, y el valor del inmueble radicado en Polonia está calculado en zloty.
Una situación similar viven también miles de hipotecados en Hungría, donde cerca del 65 por ciento de hipotecas son en francos suizos, o en otros países de la región como Rumanía o Bulgaria.
"Es normal preocuparse, pero no hay que dejarse llevar por el pánico, la tormenta pasará", aconsejan especialistas como Zynow, que recuerdan que en lo que va de año Polonia ha incrementado los tipos de interés en un punto, lo que también afecta negativamente a las hipotecas constituidas en moneda local.
Pero lo cierto es que la moneda polaca es una de las más perjudicadas por los problemas en la eurozona y Estados Unidos, con un zloty debilitado y un franco suizo que, según la mayoría de los pronósticos, podría llegar pronto a cotizar a 3.75 o incluso 4 zloty.
Los factores principales de la depreciación del zloty se encuentran fuera de Polonia, afirma la prensa local, donde se apunta sin tapujos a la incapacidad de los líderes comunitarios para adoptar una decisión concreta respecto a los países endeudados de la UE, así como a los problemas de solvencia de EEUU.
Sea la cual sea la causa, la consecuencia es que la moneda suiza está viviendo una presión al alza, al haberse convertido en un refugio para muchos inversores en busca de estabilidad.
Mientras, la cercanía de las elecciones parlamentarias en Polonia, previstas para el próximo octubre, ha hecho que muchos políticos pretendan ahora convertirse en defensores de miles de hipotecados, con peticiones de intervención gubernamental en el mercado cambiario y propuestas como la de establecer un tipo de cambio fijo para el franco suizo.
Por su parte el Gobierno polaco intenta lanzar mensajes de calma, aunque por ahora no ha adoptado medidas y sigue enfrascado en su batalla para reducir el déficit presupuestario hasta el tres por ciento en 2012 (en 2010 rozaba el ocho por ciento del Producto Interior Bruto).
Zynow no descarta una intervención del Ejecutivo si el franco sigue encareciéndose, tal y como ya sucedió años atrás, cuando el fortalecimiento del euro frente al zloty obligó a Varsovia a inyectar millones de euros en el mercado de divisas para reducir su precio.
EFE |