"Es necesario restaurar la confianza en la plaza financiera suiza", afirmó la presidenta en un encuentro con la prensa en Ginebra tras el golpe que recibió el país por la renuncia del presidente del Banco Nacional Suizo (BNS) Philipp Hildebrand.
La dimisión de Hildebrand se produjo tras conocerse las transacciones realizadas por su esposa Kashya quien utilizó información confidencial al parecer con autorización del banquero.
La renuncia de Hildebrand ha sido un duro golpe para la banca helvética ya que contaba con gran reconocimiento internacional por su capacidad para estabilizar el franco y no será hasta mayo luego de un largo y escrupuloso proceso de selección que el nuevo dirigente del banco central tomará su cargo.
Por otra parte, la presidenta de la confederación afirmó que el gobierno no aceptará el intercambio automático de información en materia fiscal, tal como se lo han demandado algunos países como Estados Unidos en relación con las cuentas bancarias que sus ciudadanos tienen en bancos suizos.
Widmer-Schlumpf aseguró que para Suiza la cuestión del intercambio automático de información, "no es un tema que esté a discusión".
Además, recordó que el secreto bancario "ha evolucionado" desde 2009 y defendió que en la banca helvética existe el convencimiento de que no debe ser un instrumento que permita la evasión fiscal o de otra falta grave.
Medios de comunicación suizos han informado que autoridades estadunidenses han pedido los nombres de todos los banqueros suizos que tuvieron contacto con clientes de Estados Unidos en los últimos años, con un plazo establecido para el 23 de enero.
Tal medida podría aumentar la presión sobre los bancos suizos para llegar a un acuerdo con el gobierno de Washington, no obstante, Widmer-Schlumpf se mostró confiada en que "podamos resolver este problema de una manera que respete la situación legal de Suiza".
Fuente:
Notimex
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