La esposa de Hildebrand, Kashya, ex operadora de un fondo de cobertura y que ahora dirige una galería de arte en Zúrich, compró dólares por valor de 400.000 francos suizos (418.000 dólares) el 15 de agosto, tres semanas antes de que su marido pusiera un techo techo a la apreciación del franco.
Hildebrand rechazó la semana pasada los llamamientos para que dimitiera, diciendo que se enteró de la operación un día más tarde. La acusación inicial fue de la revista suiza Weltwoche, donde revelaban los beneficios económicos que la operación supuso al matrimonio de que había autorizado personalmente la compra, que generó un gran beneficio económico.
Sin embargo, el lunes dijo en una conferencia de prensa que no podía demostrar que no había estado al tanto de la operación y que había decidido renunciar para proteger la credibilidad del banco central, especialmente en momentos de dificultades económicas.
"No puedo demostrar completamente que esto ocurrió como yo dije que ocurrió", declaró. El consejo supervisor del banco central dijo en un comunicado que el vicepresidente Thomas Jordan, que ingresó a la entidad en 1997, reemplazaría a Hildebrand de manera interina.
El escándalo generó dudas sobre la transparencia del banco central suizo, que inicialmente se negó a publicar sus códigos de ética, diciendo que la firma auditora PricewaterhouseCoopers (PWC) había investigado la operación y había determinado que no hubo uso de información privilegiada.
Fuente: America.infobae.com/Foto: AP
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