Los suizos levantaron el pasado domingo el trofeo en su primera participación consiguiendo el mayor éxito de su historia, 85 años después de caer ante Uruguay en la final de los Juegos Olímpicos de París 1924.
El atacante de origen bosnio Haris Seferovic inscribió su nombre en la historia del futbol suizo con su tanto en el minuto 63, superando la marca de Ramon Azeez al rematar de cabeza para colar el balón en la meta de Demi Paul.
El partido se disputó a estadio lleno en la capital nigeriana, Abuya. La fiesta estaba preparada para que las 'Águilas Verdes' consiguieran su cuarto título planetario en la categoría, sin embargo, los suizos se quedaron ajustadamente con el triunfo.
El primer tiempo y gran parte del complemento fue prácticamente un monologo de las ‘Águilas’ africanas que probaban de todos lados a la figura indiscutida, el portero helvético Siegrist que atajó todo y logró ordenar a una última línea que se mostró dubitativa en los primeros minutos del partido.
De esta forma, el nuevo campeón cierra un torneo perfecto donde cosechó siete triunfos en igual cantidad de partidos jugados. La selección de Suiza, luego de esta perfecta campaña, ha emergido como la gran sorpresa del campeonato planetario, considerando que no partía en los pronósticos iniciales en el grupo de favoritos.
Nigeria queda así en puertas de un tetracampeonato que hubiera sido histórico, ya que nadie hasta el momento ha conseguido cuatro triunfos en esta competición. En el palmarés, los africanos quedan igualados a tres con Brasil, gran decepción del torneo al despedirse inesperadamente en la fase de grupos.
Suizapress (Agencias) |