Un balde de agua fría recibió la Nati en Zürich tras perder ante la modesta selección de Luxemburgo y de pasó hipoteca sus posibilidades de conseguir un cupo para disputar el Mundial de Sudáfrica en el 2010.
Física y mentalmente Suiza fue inferior a Luxemburgo, equipo que sólo cuenta con dos jugadores profesionales, a pesar de que volvía al ataque de la Nati Alexander Frei, el goleador del equipo, que este miércoles no estaba totalmente recuperado de su rotura de los ligamentos sufrida durante el primer partido de la Eurocopa 2008. De hecho fue reemplazado por Lustrinelli.
Mentalmente ausentes
La nueva Suiza de Ottmar Hitzfeld demostró una vez más falta de imaginación, con jugadores mentalmente sin capacidad de reaccionar ante la ventaja de Luxemburgo conseguida mediante un lanzamiento libre a los 27’ que sorprendió al guardameta helvético.
El desastre de la era Hitzfeld no se lo imaginaba nadie, ni siquiera un empate, pues la prensa deportiva helvética era unánime en afirmar que el encuentro con los luxemburgueses estaba ganado de antemano.
La sola incógnita era de saber cuántos goles conseguiría marcar el ataque encabezado por Frei, pues a juicio general, la clasificación para el Mundial del 2010 dependería de la ventaja de goles. Pero no sólo Suiza no marcó, sino que por primera vez perdía con la modesta selección que demostró que a falta de buenos jugadores, tenía estrategia.
Pero en el fútbol, como en otros deportes, menospreciar al rival antes de enfrentarlo y echar en cara una supuesta superioridad profesional, suele darse vuelta y castigar a los soberbios. Así lo han experimentado en carne propia los suizos: no hay rivales chicos.
Un futuro incierto
Tras el empate 1-1 de Nkufo se pensó que los suizos reaccionarían y harían pesar su profesionalismo y su mejor nivel de juego que sus rivales, pero no sucedió a pesar de la entrada en el campo del suizo-colombiano Johan Vonhlanten. Al contrario, en las postrimerías con otro lanzamiento franco, Luxemburgo sepultó a los suizos con el 2-1.
La aparición estelar del nuevo entrenador de la Nati, Ottmar Hitzfeld, que hizo pensar a todo el país con optimismo hacia una posible clasificación mundialista que reactive al fútbol suizo después del fracaso de la Eurocopa, se ha desvanecido como un castillo de naipes.
Una triste realidad: La Nati no sólo tiene una mala defensa, sino que además, carece de un ataque, y el medio campo es incapaz de hilvanar jugadas creadoras.
En este grupo 2, encabezan la tabla de posiciones Grecia, que volvió a ganar esta vez a Letonia, seguido de Israel que hizo lo suyo ante Moldavia.
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