La conquista del Mundial Sub 17 por Suiza puede considerarse una hazaña. Lo ha conseguido de una forma brillante, algo que no estaba en la cabeza de nadie antes de comenzar la cita mundial en Nigeria. Y lo ha conseguido a la “suiza”, a través de la mezcla de idiomas y culturas, esta vez no solo basado en sus Cantones italianos, alemanes o franceses, sino también con orígenes provenientes de muchos otros países.
Ricardo Rodríguez, pelo largo, estampa de latino, pero incuestionablemente suizo, es una joven promesa del FC Zürich, equipo de la ciudad en la que nació. Disputó los noventa minutos de la final contra los nigerianos, encajando una gran actuación.
A medida que el Mundial de Fútbol recorría sus primeros tramos, Rodríguez comenzó a sobresalir por su juego. Su vocación ofensiva lo llevó a convertir – en la primera fase - el cuarto gol ante Japón (4-3), demostrando instinto 'matador' en el área al aprovechar un rechace tras un córner y repitió ante Alemania en octavos, abriendo el marcador para los helvéticos con un remate, de nuevo tras un córner.
En las semifinales, fue uno de los encargados de liquidar las esperanzas colombianas (4-0), aprovechando un rebote en el área del arquero Cristian Bonilla para poner la lápida al partido y su paso a la final.
Rodríguez, tras su paso por Nigeria, ha despertado pasiones bien merecidas. En Facebook se crearon varios sitios para apoyar a quien ya consideran un “Crack”. En la prensa chilena y española, tras el triunfo en la final, se podían leer artículos que hablaban sobre este jugador que consideran - en algún rincón – también suyo.
El futuro del fútbol suizo se ve promisorio, al igual que del chileno – gallego – suizo, Ricardo Rodríguez. Por ahora, en los próximos meses, con su actual club, el actual monarca suizo; FC Zürich.
La “armada suiza” aún saborea la conquista. Las imágenes levantando la codiciada Copa aún no se borran de la mente, quizás por eso, estos jugadores de orígenes tan diversos como Bosnia, Túnez, Croacia, Serbia, Ghana, Italia, Congo, Albania, Portugal y Kosovo, no son tan consientes del paso dado. Todos ellos, pase lo que pase, ya entraron en la historia del fútbol suizo y mundial.
Suizapress, Jorge Molina |