La nueva Suiza que se estrenó con un jugoso empate en Israel el sábado pasado, no tendrá sólo la novedad de su banquillo, donde aparece Ottmar Hitzfeld, sino que va a recuperar a un clásico como Alexander Frei. El punta, clave para los helvéticos, se tuvo que retirar entre lágrimas tras sufrir una rotura de los ligamentos en el primer partido de la Eurocopa 2008.
Ahora, el goleador del Borussia Dortmund está listo y tendrá minutos ante Luxemburgo en una reaparición estelar que une a todo el país en un momento en el que todos miran con optimismo hacia una posible clasificación mundialista que reactive al fútbol suizo.
"Estoy feliz de que todo esté yendo bien, pero aquí hay una gran diferencia entre jugar en una liga amateur y luchar por los puntos para clasificarnos para el Mundial", dijo Frei sobre su posible aparición, ampliando que “después de haber estado de baja durante tanto tiempo, lo único que quiero es estar con el equipo. Si después juego o no, no lo sé. Voy al partido sin expectativas en ese sentido", apuntó.
"Antes en muy pocas ocasiones llegábamos a los minutos finales del partido con dos goles de ventaja cuando jugábamos fuera de casa”, dijo con expectativas el delantero, citando así que con el nuevo seleccionador hay novedades, asegurando que “el equipo ha mejorado mucho y ahora es buen momento para poder contribuir”.
goal.com |