Tras ser barridos por el cuadro catalán el pasado 22 de octubre en su estadio por 0-5, el técnico no quiere otro revolcón como el que le dieron los hombres de Pep Guardiola a domicilio. Lavar la imagen será, pues, el objetivo del conjunto helvético en tierras catalanas.
Una de las bazas, aunque no la única, para hacer frente al Barça, pasará por potenciar la defensa, dotarla de mayor agresividad, contundencia y sentido de la anticipación. Por otra parte, Gross entiende que no puede renunciar al ataque en el Camp Nou, pues hacerlo sería como cavar su propia fosa.
Buscará la presión en la zona ancha para robar balones a los centrocampistas del Barça y tratará de aprovechar la velocidad de los delanteros que ponga sobre el césped.
El Basilea, que ganó su partido del campeonato suizo, adelantado al jueves para poder tener más tiempo para preparar el duelo ante el Barça, confía en ser otro muy distinto al que se enfrentó como local a los jugadores de Guardiola.
Por otra parte, la visita del Basilea al Camp Nou significará la presencia de un equipo suizo en feudo barcelonista 40 años después. El Lugano, en la Recopa 1968-1969, que perdió 3-0, fue el último adversario helvético que recibió el FC Barcelona.
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