Por el Leopardo de Oro, dotado con 90 mil francos suizos (unos 86 mil dólares), competían 18 películas, tres de ellas latinoamericanas: “Parque Vía”; “Dioses”, una coproducción de Perú, Argentina, Alemania y Francia, de Josué Méndez; y “Um Amor de Perdiñao”, de Mário Barroso y coproducida por Brasil y Portugal.
Los premios otorgados por el jurado internacional estuvieron motivados por el compromiso social particularmente de jóvenes directores.
Entre las galardonadas se encuentra la coproducción alemano-polaca “33 Szenen aus dem Leben” (“33 Escenas de la Vida”), un drama sobre la vida de una mujer entre el periodo de infancia y adultez que cuenta con la actuación de la alemana Julia Jentsch (“Sophie Scholl, los Últimos Días”).
La producción del canadiense Dennis Coté, “Elle veut le Chaos” (“Ella Quiere el Caos”), que obtuvo el premio a mejor dirección, también se destaca por su postura crítica al tratar sobre las dificultades con las que se debe enfrentar una joven ante una sociedad dominada por los hombres.
Como mejor protagonista masculino fue distinguido el turco Tayanc Ayay por su actuación en la sátira social “The Market a Tale of Trade”, una coproducción entre Alemania, el Reino Unido, Turquía y Kazajstán, y como mejor protagonista femenina resultó premiada la italiana Ilaria Occhini por su participación en “Mar Nero” (Italia/Rumania/Francia), donde hace el papel de una mujer de avanzada edad que vuelve a descubrir energía de vida.
El galardón que se otorga a una ópera prima fue entregado a “Mërz”, del artista austríaco Hëndl Klaus, que lleva a la pantalla las consecuencias de un suicidio grupal.
Pero el festival también exhibió películas de entretenimiento como la alemana “Son of Rambow”, un film que cuenta aventuras infantiles y que al cierre del Festival fue merecedor del premio otorgado por el público.
En la pantalla instalada en la Piazza Grande, que se jacta de ser la pantalla más grande del mundo, el programa ofreció películas de un carácter más comercial.
La sección “Open Doors” estuvo especialmente dedicada al cine en español y portugués, con filmes como “Blanca”, de Alejo Crisóstomo (Guatemala); “Cochochi”, de Israel Cárdenas y Laura Guzmán (México); “Cuando me Toque a Mí”, de Víctor Arregui (Ecuador); “Desde Lejos”, de Alejandro Fernández Almendras (Chile); “El Cielo, la Tierra y la Lluvia”, de José Luis Torres (Chile); “En la Cama”, de Matías Bize (Chile) o “I love Pinochet”, de Marcela Said Cares (Chile).
“Open Doors” es una sección patrocinada por la Agencia Suiza de Desarrollo y Cooperación, que apoya con esta iniciativa cada año a una región para que encuentre patrocinadores para coproducir sus futuros proyectos y elige a una serie de ellos para brindarles su apoyo.
Sin embargo, no fueron pocas las voces de los comentaristas a nivel internacional que criticaron la calidad artística de los filmes presentados en la competencia internacional.
Muchos estaban centrados en historias poco profundas, una enorme cantidad de imágenes faltas de inspiración y una preeminencia desmedida de diálogos, afirmaron los críticos.
DPA
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