En Lucerna el carnaval comenzó a las 05:00 con el estallido de salva de disparos (Urknall) y con la llegada del " Hermano Fritschi "y su corte, tradicionales actos que cada año dan por iniciada la fiesta.
Los asistentes, congregados principalmente en el casco antiguo de la ciudad, despertaron a los residentes de esta zona con su entusiasmo y la “Guggenmusik”, música interpretada bajo disfraces que tiene como objetivo, a parte de colocar el ritmo, ahuyentar a los demonios del invierno.
Este año la polémica se ha instalado en Lucerna, luego que la Municipalidad introdujera diversas medidas burocráticas (marcar los autos, aumentar controles y requisitos para los puestos de venta de alimentos) que han causado fuertes protestas.
También en Solothurn se ha iniciado el Carnaval. A las 5:00 se inició con el desfile inicial “Chesslete” por el centro de la ciudad, al que asistieron miles de personas vestidas con camisones y gorras blancas y equipados con campanas y cascabeles: todos con el fin de ahuyentar el invierno. Más tarde los restaurantes ofrecieron la comida tradicional compuesta por sopa.
Por la tarde, el carnaval se extendió por varios otros cantones, dando inicio a estas fiestas que marcan un cambio de ánimo en el pueblo suizo. Es el momento donde la caricatura que se hace de los ciudadanos del país helvético, de ser conservadores y alejados de los placeres del mundo, quedan en entredicho.
Durante la temporada carnavalesca, la gente disfruta y aprovecha los últimos días del invierno para dar rienda suelta a sus deseos de celebrar. Las máscaras, los disfraces y los instrumentos son elementos utilizados para que los deseosos participantes puedan tomar otra identidad.
Por Jorge Molina. Suizapress
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