La mayor parte de la electricidad de hoy proviene de la combustión de carbón o gas natural, lo que significa que los autos eléctricos todavía contaminan el medio ambiente de cierta forma.
El equipo suizo, dirigido por Dominic Notter, señaló que para que un vehículo con un motor de combustión interna tuviera un impacto medioambiental menor que un coche eléctrico, tendría que consumir menos de 3,9 litros de combustible por kilómetro, algo que un número de vehículos con motor diésel ya pueden lograr.
Específicamente, los investigadores indican un par de autos como el Volkswagen Golf con tecnología BlueMotion y el Ford Focus ECOnetic, los cuales están clasificados entre el 3,4 y 3,7 litros por kilómetro.
Si bien el estudio no pretende negar el uso de autos eléctricos como "autos verdes", demuestra que se requiere aun mucho más trabajo para crear más formas ecológicas de generar energía eléctrica.
Fuente: EMPH |