Los choques de las partículas subatómicas ocurrieron el martes por la noche, cuando el llamado “Gran colisionador de hadrones” se sometió a pruebas de preparación para las operaciones que se realizarán el año próximo, dijo Christine Sutton, de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés).
Los físicos esperan que estas colisiones ayuden a explicar fenómenos enigmáticos como la materia oscura, la antimateria y, finalmente, la formación del universo hace miles de millones de años.
Muchos científicos consideran que ese último fenómeno ocurrió tras una explosión colosal, conocida como “Big Bang”.
Según explicó Sutton, dos haces de partículas que circulaban en direcciones opuestas, a 1,18 billones de electrones-voltios (eV), produjeron las colisiones.
El experimento Atlas, uno de cuatro grandes detectores dentro de salas del tamaño de una catedral en el túnel subterráneo del colisionador en Ginebra, tenía encendido parte de su equipo y pudo registrar las colisiones.
Los operadores tienen previstas muchas más colisiones con energías menores, a fin de que los encargados de los experimentos puedan calibrar su equipo y prepararse para más trabajos.
El choque de protones –partículas subatómicas de carga positiva– en sentido opuesto permite la recreación instantánea de las condiciones que había en el universo, justo después del Big Bang.
AP
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