Solam viene precedido de buena música. Canciones donde la alegría y espontaneidad son características corrientes. Y que además entregan, en el escenario por donde pasan, una contagiosa energía y pasión con sus textos y melodías.
La aventura acústica de Solam nace en Lausane en el año 2002. Ahí, frente al Lago Lemán, Stéphanie Riondel (voz y percusión), Ignacio Lamas (guitarra) y Mathias Demoulin (contrabajo y percusión) se deciden a caminar juntos con el canto y la música bajo el brazo.
Definirlos musicalmente puede resultar una aventura. La mezcla, la universabilidad, tan propia de los suizos, podría servirnos para entender y contemplar a este trío. La propuesta es directamente a un viaje, pasando perfectamente por sonidos andaluces y saltando sin temor a influencias orientales.
Antes de llegar a Chile pasaron primero por Ecuador y luego Argentina. El objetivo en Chile; dar inicio a las semanas de Francofonía. Ellos son los encargados de abrir una serie de actividades culturales, no solo musicales, sino también cinéfalas, literarias, entre otras.
Queríamos conocerlos, saber más de ellos, de su pasado, presente y futuro. La cita es en el hotel Providencia. Se están bajando recién del avión que los trae de Buenos Aires. Se ven animados, contagian alegría y sin aún ordenar sus maletas, comenzamos el dialogo.
Frente a la grabadora, sentados en un sofá, están Stéphanie Riondel (voz y percusión) e Ignacio Lamas (guitarra), en un excelente español, cuentan sobre sus conciertos realizados en Ecuador y Buenos Aires.
Como catalogan, hasta este momento, este viaje musical por estos países latinoamericanos
Ignacio Lamas. Increíble, muy bonito, también la gente, los países, los paisajes, todo ha sido increíble. Es muy diferente a lo que conocemos en Suiza. También tenemos las montañas, pero son muy diferentes, no son tan enormes. La cordillera es increíble.
Para los que aún no los conocen. ¿Cómo se definen musicalmente?
Stéphanie Riondel. Yo diría que es una gran mezcla, hay una base que es la canción francesa, sumándole la música que yo he venido escuchado desde hace años. Tenemos toques andaluces y orientales, pero no hay ninguna voluntad de hacer esos estilos, es lo que sale, y cuando nos ponemos a tocar juntos al final sale así.
Ignacio Lamas. Si, es cierto. Hay Flamenco y otras cosas, también hay rock en las composiciones. Se perciben en las armonías, pueden ser muy flamenco o muy tango, pero es distinto del flamenco y del tango, no son puros tampoco, es mucha mezcla.
Stéphanie, tu eres quien compone las canciones. ¿De que tratan las letras?, ¿En qué te inspiras?
Escribo las letras de cosas que me importan muchísimo. Son cosas que quiero decir, que necesito decir. Normalmente las cosas se miran de un lado, yo intento hablar desde el otro lado, desde la parte más rica, aquella que la razón rechaza… que nuestra sociedad rechaza. Es una parte humana muy importante.
Para mí es un tipo de combate por la libertad de cada ser individual, no me refiero a la individualidad como algo malo, sino a la responsabilidad que tiene cada uno, de las posibilidades que existen.
La gente que vaya al concierto en Santiago, con que se va a encontrar. A que tiene que ir preparado.
Stéphanie Riondel . A todo. Todo es posible. Diría que será un momento de alegría, por lo menos para nosotros cada vez que salimos a un escenario nos sentimos así.
Ignacio Lamas. Es un momento de viaje también, te vas a viajar por muchos países, a países árabes, a países más españoles. Hay muchos colores y sabores.
Que hay en el horizonte, en el futuro, de SOLAM
Stéphanie Riondel . Estoy trabajando en otra idea. Lo que quiero hacer ahora es crear un nuevo espectáculo con algunos temas que ya existen, y otros nuevos. Me gustaría hacer un encuentro que trate sobre la identidad, y esto viene porque el flamenco es una música identitaria. Son preguntas que rondan y que siempre vuelven, ¿Quién eres?, ¿de dónde vienes?, ¿Por qué cantas en español?, ¿Por qué te habla tanto el flamenco o la música oriental?, para mi todo eso no es un problema.
Y estas preguntas sobre la identidad que te haces, ¿tienen respuestas?
Stéphanie Riondel . La identidad que tenemos viene, en primer lugar, de nuestro color, de nuestra piel, de nuestro acento, pero hay otra identidad que podemos ignorar u honorar. Esta última identidad no sabemos de adonde viene, por eso hay que seguirla, y si la seguimos tenemos que ir por los caminos y encontrar a la gente, a las otras tradiciones. Ese es el camino que he elegido.
Eso significa ir asumiendo otras identidades en el camino
Ignacio Lamas. Nunca intentas hacer lo mismo que está haciendo la gente con una verdadera identidad. Son influencias que tomas y desarrollas a tu manera y que luego crece.
Lo bonito en la música es que pertenece a todo el mundo y puedes tomar todo lo que tú quieras, y hacer lo que quieras con lo que quieres… y eso es bonito. Por eso estamos tocando y estudiando flamenco, para conocer más de flamenco, pero nunca para tocar flamenco realmente. Es para hacer otra cosa. Los flamencos ya lo hacen muy bien.
Stéphanie Riondel. Y por el placer, porque nos gusta. Todo eso para mí es Lúdico.
El tiempo se ha acabado. Dejamos a SOLAM. Hoy en Matucana tienen una cita con la música por primera vez en Chile. A las 21 horas se encontrarán con su público. Su particular estilo seguramente dejará una noche, de esas, inolvidables.
Por Jorge Molina. Suizapress.
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