La mandataria consideró paradójico que Suiza siendo uno de los principales centros financieros del mundo no haya sido considerado en las reuniones del G-20.
"Hay que avanzar hacia un proceso de reforma más inclusiva y democrática", añadió.
Tras reunirse con el presidente de la Confederación Suiza Pascal Couchepin, Bachelet dijo que ambos valoran los acuerdos iniciales del G-20 y apuestan por ampliar el Foro de Estabilidad Financiera a los países emergentes para que las propuestas tengan mayor representatividad.
Por su parte, el presidente suizo señaló que Suiza mantiene un acuerdo con la Unión Europea por el cual puede elegir entre el intercambio de información o la retención o deducción en origen.
En ese sentido, indicó que su país, como Luxemburgo, aplica el segundo método, que a su juicio es "más eficaz".
Según dijo, ello significa que todos los capitales que están en ese país y que provienen de ciudadanos de la Unión Europea son gravados a un porcentaje que ahora es del 25 por ciento y se prevé que alcance el 30 por ciento.
Couchepin se mostró "un poco sorprendido" por la actitud de Alemania, que en su opinión "ataca" el sistema bancario suizo, y aseguró que "Suiza es extremadamente seria en la persecución de capitales de procedencia ilegal o escandalosa".
Agregó que "ha sido el único país hasta ahora que ha obligado a los bancos a devolver a Nigeria el dinero que había sido robado por el antiguo dictador mientras que otros países donde también había capitales de esta procedencia nunca los han devuelto".
EFE
|