Para llegar al centro de operaciones de la nueva Gerenta de la Cámara Chileno – Suiza de Comercio, Ladina Baniclès, en Peñalolen, no hay que utilizar tarjetas magnéticas ni nada por el estilo. Su oficina es parte de una hermosa casa ubicada en los faldeos de la pre cordillera, lugar escogido en su búsqueda para alejarse, lo más posible, de la ruidosa y contaminada capital chilena.
Para esta mujer, originaria de Suiza y Francia , no ha sido fácil, como es lógico, habituarse a esta nueva experiencia que ha significado su llegada a Chile. Hace poco más de un año, junto a su marido e hijos, aterrizaba en Santiago. El cambio fue grande, como ella misma lo reconoce, cambiar su pueblo de 1.200 habitantes, cerca de Aarau, a una ciudad de más de cuatro millones de personas, no es fácil.
Sin embargo, para Ladina Baniclès esta nueva experiencia, lejos de ser un peso, es un gran desafío. Ser emigrante es algo que lleva en las venas. “A los 11 años me fui a vivir al valle de Engadina, ahí estuve hasta los 16 años, luego llegué a Zürich, para después partir a Inglaterra, y en el medio estuve en Italia, viajando y estudiando”, confiesa.
La nueva gerenta de la Cámara de Comercio es de profesión enfermera. Esta inclinación vocacional - sin embargo - no ha sido impedimento para incursionar en otros ámbitos laborales. Su último trabajo en Suiza, por ejemplo, lo desarrolló en una Compañía de Seguros de Vida, Salud y Empresas. Por lo tanto, el nuevo desafío que ha asumido “no le resulta tan ajeno”.
La cita con Ladina Baniclès estaba planificada con antelación y la hora pactada la cumplimos con la característica puntualidad suiza. Nos sentamos en unos cómodos sillones, mientras el teléfono no dejaba de sonar. Sin mediar desconcentraciones nos embarcamos en el dialogo que permitiría conocer más a esta mujer y de sus planes en este nuevo reto.
¿Cuáles fueron las razones que te trajeron hasta Chile?
Mi marido. El es chileno y vivía en Suiza al momento de conocerlo. Aldo – así se llama su esposo – trabajaba en una empresa suiza (Fromm Packaging Systems). De pronto surgió la idea de crear una fábrica en Chile, así fue como nos venimos todos para acá.
¿Qué es lo que más te ha costado en Santiago?
La contaminación ambiental. Este invierno fue el primero para mí en Santiago. Al mirar hacia fuera (por la ventana) siempre pensaba, pero como puedo mandar a mis hijos a esa sopa.
Lo segundo es el transito, es algo que no soporto y el comportamiento de los que conducen. No te dejan el paso, cada uno quiere llegar primero, se te cruzan por todos lados, adelantan por la derecha.
En fin… no hay orden. Me parece que falta cortesía. Pero tengo que adaptarme. Chile no es Suiza, y si no acepto eso, mejor me quedo en Suiza. Debo tener mayor flexibilidad con eso.
¿Y que ha cambiado positivamente?
El clima, por supuesto aquí es mucho mejor. Me alegra no estar siempre pendiente del tiempo. En Suiza todos hablan sobre el clima, pero todo el año. Y si hace calor aparecen las quejas porque hace mucho, nunca están satisfechos.
Lo otro, es la experiencia de la aventura. Aquí me llama la atención la diversidad de la gente. Me motiva conocer el país, su gente, su mentalidad, saber porqué el chileno es como es.
¿Como nace la idea de hacerte cargo de la Cámara de Comercio chileno – suizo?
En realidad… yo no la busqué. Llegó cuando aun me consideraba en fase de integración. Un día alguien me llama por teléfono avisándome que había una vacante en la Cámara, y seguido a eso, ella me comunica que me había propuesto a mí. Luego de eso envié mi curriculum – para ver que pasaba - pensando incluso que no me iban a considerar, pero fue todo lo contrario.
¿Por que crees que en definitiva se inclinaron por ti, para un puesto de tanta importancia?
Yo supongo porqué soy suiza y conozco ambas culturas. Lo que también, seguramente me favoreció son los idiomas, actualmente hablo seis idiomas; ingles, italiano, romance, (idioma que habla con sus hijos), francés – que en realidad es mi idioma materno, además de alemán y castellano.
Por otro lado soy muy comunicativa. Pienso que ese es mi fuerte y es lo que primordialmente puedo aportar a la Cámara. Me fascina crear contacto entre las personas, que en buenas cuentas es lo que necesita la Cámara.
¿Qué quieres hacer con la Cámara chileno –suizo? ¿Hacia donde la quieres llevar?
La quiero llevar, primero, a que continue el buen trabajo que se ha hecho hasta ahora. Además espero que se siga plansformando en una plataforma para las empresas suizas que quieran invertir en Chile, y a su vez mantener el contacto entre las empresas suizas que están presentes acá. De hecho eso ya funciona así, pero quiero continuar profundizandolo.
Es decir, mantener lo que se está desarrollando bien, y agregarle la otra parte, que tiene relación con el movimiento desde Suiza hacia Chile. Yo veo que el futuro de la Cámara depende de esto. La idea es que todas las personas que deseen invertir en Chile tengan que pasar por la Cámara. Para eso necesitamos construir de mejor manera una red… mejor estructurada, eso es lo que quiero hacer.
¿Cual es el aporte concreto que la Cámara puede entregar a una empresa suiza que quisiera invertir en Chile?
El aporte más valioso son los contactos con las empresas en Chile que potencialmente le puedan interesar al solicitante. Hablamos de contactos en todo ámbito. Se puede ofrecer encuestas de mercado, comportamiento de consumo, recursos humanos o temas relacionados con legislación tributaria, por nombrar algunas. En síntesis deberíamos apuntar a resolver todas las necesidades que tengan las empresas al momento de establecerse en Chile.
Para finalizar, ¿Cuál es tu motivación para llevó ha aceptar este desafío?
La naturaleza del trabajo. Me encontré con un puesto que te deja mucho espacio para la creatividad. La ventaja, y al mismo tiempo la dificultad, es que no esta todo hecho, eso me tiene muy entusiasmada.
Llega el momento de despedirnos. Los teléfonos siguen sin parar de sonar. Ladina Banicles tiene que continuar su habitual día. Se ve que de a poco va tomando el ritmo a su nueva responsabilidad.
Me retiro convencido que ha aumentado mi información sobre la Cámara de Comercio chileno suizo, sin embargo, lo más importante quizás, es la sensación de haber conocido a la persona, a la mujer que hay detrás de la Gerenta.
Por Jorge Molina, Suizapress.
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