Un grupo de militantes rebeldes del Partido Liberal, encabezados por el diputado Frank Schäffler, puso en marcha ayer un peligroso mecanismo que puede acabar antes de Navidad con la coalición que gobierna Alemania. Si el proceso sale adelante, también podría provocar una nueva crisis en el seno de la Unión Europea, que lucha por impedir el colapso de la zona euro.
Por primera vez en la historia de la formación, los militantes de base aprobaron la realización de un referéndum interno para impedir que la dirección del partido -entre ellos, el actual ministro de Economía y vicecanciller, Philipp Rösler- apruebe nuevos paquetes de rescate.
Esto le obligaría a poner en marcha un mecanismo que haga posible la salida de países morosos de la zona euro y, más importante aún, a votar en contra de la creación del Mecanismo Permanente de Estabilidad Financiera (EMS, según sus siglas en inglés), que debe entrar en vigor el 1 de enero de 2013. Su misión será ayudar a los Estados miembro en dificultades a financiar sus deudas soberanas
El grupo de rebeldes tuvo éxito al obtener 3.650 firmas, 400 más de las necesarias, lo que obligará a la dirección del partido a convocar el referéndum. Aunque la fecha de la consulta aún se desconoce, Frank Schäffler señaló que las bases votarán en contra del mecanismo, una decisión que puede provocar la salida del FDP de la actual coalición.
Para que el EMS pueda entrar en vigor en 2013 es necesario que cada país ratifique su aprobación en los respectivos parlamentos. Alemania tenía previsto votar este mecanismo en diciembre, pero el Gobierno acordó retrasar la decisión hasta el primer trimestre de 2012.
Schäffler, que votó en contra de la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera hace una semana, desea ahora impedir que el grupo parlamentario de su partido vote a favor de la entrada en vigor del EMS, que obligará al Ejecutivo germano a transferir 22.000 millones de euros. Un voto en contra de las bases del partido liberal volvería a poner en peligro la llamada 'mayoría de la canciller' en el Bundestag, pero también acabaría con la frágil estabilidad que reina en el seno de la coalición gubernamental.
Rechazo social
«Existe una gran discrepancia entre la dirección y las bases, por eso es necesario consultar a los militantes», dijo el líder de los rebeldes. Según Schäffler, la consulta podría llevarse a cabo en diciembre próximo y el voto será válido si participan, al menos, el 30% de los militantes (el FDP cuenta con unos 65.000).
La dirección de la formación anunció que apoyará el plebiscito interno, pero señaló que presentará una moción propia a las bases, una iniciativa que solo augura nuevos problemas para el pequeño partido. Ayer, la viceministra de Asuntos Exteriores, Cornelia Pieper, calificó la iniciativa de sus compañeros rebeldes como una «medida antidemocrática» y recordó que la formación rechaza las tendencias populistas que ponen en peligro la tradición proeuropea del partido.
Pero las encuestas dicen lo contrario. Un 80% de los alemanes considera «bastante mala» la gestión que está llevando a cabo la canciller Angela Merkel en la solución de la crisis de deuda europea, y un 66% rechaza rescatar a Grecia y a otros.
http://www.eldiariomontanes.es |