Berlín.- La presidencia del Partido Liberal Alemán (FDP), socio del Gobierno de Angela Merkel, abordará la crisis interna que atraviesan, tras los sucesivos reveses electorales sufridos este año, en una reunión a puerta cerrada el 23 y 24 de octubre, según fuentes del partido.
La reunión ha sido convocada a instancias del presidente del partido y ministro de Economía y vicecanciller, Philipp Rösler, quien ayer admitió que los liberales sufrieron el domingo, en los comicios regionales de Berlín, la peor noche electoral de su historia.
El FDP, partido bisagra por excelencia de Alemania, que ha sido socio minoritario tanto de gobiernos conservadores como socialdemócratas, obtuvo en esas elecciones un 1,8 %, porcentaje que lo relega a niveles de formaciones marginales.
Los liberales quedaron convertidos en extraparlamentarios en cinco de los siete "Länder" donde este año se celebraron elecciones, las últimas en la ciudad-estado y capital alemana.
Rösler asumió la presidencia del FDP hace cuatro meses, precisamente para tratar de recuperar posiciones ante la caída de popularidad del partido, de la que se responsabilizó entonces a su antecesor en el liderazgo y ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle.
Lejos de recuperar terreno, el partido ha seguido encajando una derrota tras otra en los sucesivos "Länder" donde se han celebrado elecciones.
En las semanas pasadas se aventuró que Westerwelle podría dejar el cargo en Exteriores tras las elecciones de Berlín, pero ayer el propio Rösler dijo que no habría relevos ni en el seno de la formación ni en el reparto de cargos ministeriales.
La formación se convirtió en socio de coalición de Merkel en 2009, tras obtener en las generales de ese año un 14,6 %, pero los sondeos pronostican que, de celebrarse elecciones ahora, quedarían por debajo del mínimo del 5 % necesario para tener escaños.
Al mal arranque de la coalición, derivado de las persistentes disonancias en materia fiscal, han seguido diversos desacuerdos entre el FDP y la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel.
En la última fase de la campaña electoral berlinesa, Rösler se desmarcó con propuestas claramente divergentes respecto a la canciller, al hablar de una posible "insolvencia controlada" de Grecia, lo que le valió varias amonestaciones de la canciller.
Una parte del FDP quiere someter ahora a consulta entre las bases la reforma del paraguas de rescate europeo, lo que podría abrir una nueva brecha interna en la formación, además de nuevos desacuerdos con Merkel.
La iniciativa pretende reunir 3.000 firmas para forzar esa consulta entre sus militantes (65.000), a lo que se opone la cúpula del partido.
Tanto la canciller como Rösler expresaron ayer su convicción de que la coalición de Gobierno agotará su legislatura -que no ha cumplido aún ni los primeros dos años de los cuatro del mandato regular-, frente a las llamadas desde la oposición a convocar elecciones anticipadas.
EFE
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